El 16 de octubre, en el Centro Cultural Fontanarrosa, se presentó EL CAMPO POPULAR, libro de Pedro Peretti prologado por Cristina Fernández. Peretti estuvo acompañado por Dámaris Pacchiotti, gerenta de la Empresa Pública de Alimentos de Rosario y ex diputada provincial por Ciudad Futura; y por Sergio Rossi, del equipo de redacción de Soberanía digital.
“La Argentina es un país agrario sin debate agropecuario” dice el autor, al tiempo que señala cómo la oligarquía se apropió del significado y le asigna sentido, mientras que el campo nacional y popular se desentiende del tema o lo encara desde visiones sesgadas, fragmentarias o incompletas, sin lograr articular un pensamiento estratégico encarnado en los sujetos productivos.
Como aporte a este debate imprescindible Pedro Peretti enumera un largo listado de objetivos y propuestas, entre las que señala la necesidad de “urbanizar el debate rural”, en el sentido de construir un sentido común sobre la cuestión agraria que acompañe políticas de desarrollo económico con inclusión y con empleo, de soberanía alimentaria con fortalecimiento y control soberano de las cadenas de producción y comercialización; de discusión de la propiedad y los usos de la tierra.
Recuerda y detalla que la política agraria histórica del peronismo transformó a los arrendatarios rurales en propietarios, y cómo -sin embargo- los nietos de aquellos arrendatarios son furibundos antiperonistas. “Es parte de una lección que debemos que aprender”.
Peretti marca un punto de inflexión hace treinta años, cuando la Argentina cambió su modelo agrario de chacra mixta por el de monocultivo sojero con concentración de tierras y de rentas. Tierra, suelo, alimento, agua, aire: todo nace o viene de ahí. “La derecha sólo quiere negocios a costa de la vida, y nosotros preferimos la vida a los negocios”. ¿Quién es agricultor? Es necesario definirlo y precisarlo, nos dice. “El campo nacional y popular debe desarrollar su propia unidad de medida del modelo agrario, que fije las prioridades y adjudique valores de acuerdo con la soberanía y seguridad alimentarias de la nación, y no con los balances de terratenientes y transnacionales”.
Terratenientes, pools de siembra, empresas exportadoras, proveedores de servicios, puertos privados y técnicos a su servicio discuten entre ellos un monocultivo inducido de concentración empresaria. Se han apoderado hábilmente de un sentido común agrario que monopoliza el discurso público y ha capturado la representación simbólica del sector. En ese universo no hay intersticios en que entren nunca temas como la soberanía y la seguridad alimentarias, ni los efectos de las fumigaciones indiscriminadas en la salud, ni la crisis climática, ni la irracionalidad logística de la economía agraria, ni los desmontes, ni las migraciones rurales, ni los accidentes viales producto de los millones de viajes de camión, ni los puertos privados y su opacidad, ni la soberanía del Paraná, ni la construcción del Canal Magdalena.
El sostén ideológico se apuntala desde el complejo hegemónico de medios de comunicación, que pone a su disposición una amplia red de periodistas y programas en radio, TV y redes sociales. Regando con cuentas publicitarias de grandes compañías, y a veces fondos estatales, se sostiene periodistas, suplementos gráficos, difusores de diverso tipo, a lo que se suman simposios, conferencias y premios que se otorgan entre ellos mismos.
Con EL CAMPO POPULAR Pedro Peretti hace un aporte para este necesario nuevo tiempo, una hoja de ruta con un despliegue de ideas y propuestas para empezar lo que viene.
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