por Ariel Rolfo
La del domingo 26 de octubre fue una elección nacional donde se produjo una gran polarización con un porcentaje de la población oscilante pero fiel al espectro político opositor al peronismo.
Se puede concluir sin dudas que Gano Milei, perdió el PRO y el Peronismo mantuvo su caudal electoral histórico en elecciones de medio término que oscila entre un 31% y un 38%. Donde además queda claro en la última década que cuando la oposición puede articular alianzas o polarizar la elección siempre lo supero al peronismo con alrededor del 41 %.

Por supuesto hay que aclarar que cada elección tiene su microclima político y social particular, pero los porcentajes históricos demuestran en cierta medida que a pesar de la realidad socio-política cambiante a través del tiempo persiste un tercio de la población identificada con valores políticos propugnados por el peronismo pero que también existe una oposición no peronista heterogénea que puede ser articulada para derrotarlo.
Hay un porcentaje alto de la población que no vota de alrededor del 30% del padrón electoral y sectores oscilantes o de otros partidos que son los que en gran medida en una segunda vuelta en las elecciones presidenciales definen quien llevara adelante la gestión de gobierno.
LA CATARSIS DEL PERONISMO
Como dice un viejo adagio de la política “La victoria tiene muchos padres, la derrota es huérfana”… aunque generalmente en forma precoz algunos con intereses sectoriales internos involucrados le buscan rápidamente un padre buscándolo siempre en el perfil de su adversario interno en cada geografía particular.
En esta catarsis la búsqueda de responsables es donde, en el marco de rencillas de sectores internos, hacen que se busquen culpables entre las referencias más visibles para en una purga interna poder avanzar ellos algunos casilleros en el tablero de poder del espacio político común. Esta lamentablemente es una visión pobre, internista y miserable de la política pero bastante frecuente que persiste en el peronismo pero que no aporta positivamente en nada a la causa común.
Esta forma hipócrita de autocrítica, además de ineficaz para reposicionar el movimiento, es en realidad un Gatopardismo Político Interno donde solo cambian las caras de los dirigentes que ocupan los espacios pero la resultante metodológica es la misma: la falta de democracia interna con la necesaria convocatoria a la participación efectiva de las bases y la falta de respuesta al pueblo argentino con una propuesta que capte su atención, su empatía, su preferencia, su apoyo para volver a ser una alternativa válida de poder.
Por supuesto que no faltan en este folklore catártico aquellos que antes de las elecciones ponderaban los candidatos, las estrategias y las potencialidades de victoria para después, con el resultado adverso y transformismo mediante, ser los primeros en criticar estos aspectos. Son los eternos inconformes e incoherentes que sólo tienen una lógica futbolera del éxito y el fracaso aplicada a la política, por lo que tampoco su “aporte” es de utilidad.
¿Por qué cíclicamente una parte del pueblo deja de votar al peronismo?
Las causas son varias pero van algunas que podríamos mencionar:
Por no haber sabido ofrecer soluciones integrales satisfactoria a los problemas de la población cuando estuvimos en el gobierno.
Por no tener la suficiente capacidad de interpretación de la realidad socio-económico argentina contemporánea
Por no tener la suficiente capacidad de comunicación y de convocatoria con propuestas que apunten a la solución de necesidades actuales
Por no tener la suficiente organización y coherencia política interna a nivel nacional para tener un perfil político definido que sea una alternativa seria, confiable y contrastante con el poder de gobierno vigente.
Porque (y esta última razón es muy importante) no estamos solos en el tablero de juego de la política. El enemigo también está presente sabe jugar muy bien en el tablero donde además de contar con poderes nacionales e internacionales que lo apuntalan, con un gran aparato comunicacional a su servicio, también tiene una mayor comprensión de las herramientas políticas modernas (Redes Sociales, Micromarketing Político, Sociología Política, Ingeniería Social, técnicas de Guerra Cognitiva, etc.)
Solo analizando las fallas del peronismo sin contemplar el accionar del adversario/enemigo el análisis es siempre incompleto ya que en la catarsis auto céntrica solo se analiza una parte de las causas por la cuales el peronismo es derrotado.
Sin dudas que es necesaria la autocrítica, las reformulaciones estructurales, operativas y programáticas que partan de un análisis profundo y sincero, pero con cacerías de brujas solamente no solucionaremos nada.
LA REALIDAD SOCIO-ECONOMICA
Como puede ser que con abuelos golpeados, discapacitados abandonados, jubilaciones de hambre, sueldos degradados en su poder adquisitivo, desocupación, empresas que quiebran y negocios que cierran, con el castigo al ámbito educativo y científico, con el endeudamiento sometiéndonos a la usura internacional y la clara entrega del patrimonio nacional es posible que el pueblo vote después de 2 años de gobierno a un espacio de un desquiciado mental cruel que está produciendo un genocidio socio-económico en la población y la destrucción del país soberano.
Y esto no fue algo puntual sino que el apoyo, al igual que en circunstancias similares en 2017 con Mauricio Macri, fue en casi todas las provincias.
Quizás esta realidad debería buscarse en parte en el individualismo de grandes sectores la población y su percepción de la realidad.
También en la heterogeneidad socioeconómica actual donde la mayor parte de la población ya no es esa numerosa clase trabajadora en relación de dependencia que era la base del movimiento obrero sino que ahora en gran parte es una población que no tiene cobertura de leyes sociales ni trabajo seguro ya que su desempeño laboral es como cuenta propuesta, Freelance, Gig-Workers de las plataformas, etc., que suman un porcentaje importante de los trabadores actuales y que tienen la mentalidad “soy mi propia empresa” que reniegan de aquellos “parásitos” que si la tienen o de los vividores de los “planes sociales” ya que no tienen el mismo comportamiento meritocrático que supuestamente tienen ellos que en realidad solo son explotados por el sistema sin cobertura social y con una autopercepción que tiene mucho de enajenada.
También es de contemplar que vastos sectores juveniles y de jóvenes adultos cuyo mundo es un mundo de burbujas virtuales que surgen de la redes las cuales le brindan una visión del mundo parcializado, en forma superficial y memetizado, donde además su conocimiento crítico de la realidad vivencial esta en parte condicionado justamente por la asepsia focalizada de su entorno de burbujas virtuales y en parte dependiente de sus relaciones cercanas que le dicen a quién votar.
También existen los desocupados y excluidos del sistema por generaciones, los integrantes del Sector de la Economía Popular, los Ni estudian Ni trabajan, etc.
La realidad ya no es más el mundo fordista estable con pocas clases diferenciadas y estables en el tiempo sino que la realidad actual es un mundo con una realidad fluida y cambiante más compleja en sus intereses e influenciada por los nuevos herramentales técnicos digitales y del conocimiento socio-político.
LA REALIDAD TECNOPOLITICA DEL SIGLO XXI
La práctica política Contemporánea se ha complejizado en el Mundo Bidimensional actual donde sigue teniendo incidencia la realidad vivencial del mundo físico pero muy acotada por las modulaciones mentales en la apreciación de la realidad producidas por el mundo virtual.
La entrada del siglo XXI ha ido transformando radicalmente la arena política, desplazando en parte los viejos regímenes de intermediación (partidos de masas, sindicatos, medios tradicionales) hacia un ecosistema político privatizado de servidores, métricas y algoritmos.
En ese aspecto el populismo digital de derecha fusiona la retórica política clásica con análisis sociológicos precisos, poder comunicacional y la lógica operativa de las plataformas digitales.
Su construcción de poder político que se apoya en las lógicas comunicacionales y estructurales de las redes digitales para construir una narrativa identitaria, polarizante y emocional. No se remite necesariamente a una ideología, sino a un modo de articulación política basado en datos, emociones y algoritmos.
El poder tecnopolítico contemporáneo hace uso estratégico de tecnologías digitales (Big Data/Bases de Datos, IA, redes sociales, plataformas web, microtargeting, mercadotecnia personalizada ) para controlar, organizar o movilizar voluntades políticas de la población, sin pasar por los dispositivos clásicos de representación (partidos, sindicatos, parlamentos, medios tradicionales), articulando técnica digital, afecto y percepción de realidad.
En este campo del conocimiento y en el huso del herramental correspondiente tanto el Macrismo como el Mileismo han demostrado ser más efectivos y expertos que el peronismo lo cual le dio el diferencial necesario para derrotarlo.
EL TIEMPO DE LOS PUEBLOS NO ES EL TIEMPO DE LOS MILITANTES
Objetivamente podemos decir que Nadie vota conscientemente en contra de sí mismo, pero entonces porque gran parte de los sectores populares voto de nuevo a Milei como también lo hizo en la elección de medio término en 2017 con Macri.
Fue por una cuota de esperanza, una segunda oportunidad, la creencia que lo peor ya paso, no querer volver al pasado inflacionario o “asistencialista”, desprecio al peronismo-kirchnerismo, apoyo a un gobierno “meritocrático”, etc., etc. ?
Quizás todas la razones enunciadas estuvieron presentes además del plus tecno digital-comunicacional que operan sobre la apreciación de la realidad de la población pero no debe extrañar ya que no es la primera vez que ocurre, ni tampoco llamar a desesperación de los cuadros políticos y de la militancia ya que …”Los tiempos políticos de los Pueblos son distintos los tiempos inmediatistas de la militancia”.
De lo que se trata es de contemplar que generalmente son los procesos evolutivos políticos más que hechos disruptivos los que van forjando el camino de los pueblos.
Macri fue terrible para los sectores populares también pero su proceso de degradación socio-económica encontró su punto de quiebre y finalmente perdió una elección presidencial contra un aséptico Alberto Fernández.
Estando el establishment sin alternativas de recambio posibles en vista al 2027 y siendo en el corto plazo el peronismo la única alternativa de poder factible es muy probable que se repita lo acontecido en 2019 y que un Milei desvalorizado por su plan de gobierno que sistemáticamente degrada socio-económicamente de la población termine perdiendo la elección presidencial con un candidato medianamente presentable del peronismo, que si es un buen candidato con una organización política coherente que lo respalde y que tenga un propuesta de gobierno que enamore a la sociedad sin dudas que esto mejoraría ostensiblemente las posibilidades que se le dé una vuelta de hoja a esta realidad oprobiosa que vivimos.
EL PERONISMO Y EL RETORNO
El peronismo mantuvo su performance histórica para elecciones de medio término pero nos ganó LLA ya que los tiempo políticos del pueblo aún no han madurado, el proceso evolutivo socio económico histórico todavía no quemo esta etapa.
Esta elección solo fue una batalla mas no el fin de la contienda política de largo plazo, no hay secretos sobre que hay que hacer, solo hay que seguir luchando con coherencia política, construir un Proyecto Colectivo con propuestas para resolución de los problemas de una sociedad compleja, hay que acometer la debida Reorganización Interna y establecer un Plan Político de Acción con la convicción que esto es un ciclo histórico donde solo hay que saber superar las etapas y esperar el tiempo necesario para retornar a conducir el destino de la patria, el tiempo hará todo lo demás porque los pueblos más tarde o más temprano hacen tronar el escarmiento. Es necesario internalizar que ya desde el regreso de la democracia dejamos de ser el sector hegemónico de la política argentina como lo fuéramos en los 70, pero sin dudas seguimos siendo un sector político importante de la sociedad argentina y la única actitud que cabe para para los que sinceramente nos consideramos los herederos de esa época de los Años Felices, de la Resistencia Gloriosa, de la Juventud del Luche y Vuelve, de la Década Ganada, es simplemente seguir peleando por nuestros PRINCIPIOS, por nuestras BANDERAS y por nuestras CONVICCIONES . . . y cuando el PUEBLO quiera ¡¡¡VOLVEREMOS !!!