Hace unos días, luego de un año largo de malos momentos causados por enfermedad, nos dejó físicamente un gran patriota. Luchador, vehemente, apasionado, constante. Inteligente y sagaz. Orgulloso rosarino, hijo de obrero y del barrio La Lata, al que siempre mencionaba.
El destino lo puso como soldado del Ejército en Malvinas en 1982.
A la vuelta del conflicto, en esos tristísimos primeros años post guerra, trabajó para sustentarse pero al poco tiempo no tardó en aflorar su proyección de vida comenzando a involucrarse con sus pares de Malvinas. Primero con los de su ciudad donde construyendo día a día trascendieron y trascienden en ayuda social y solidaridad al prójimo. Su nombre se fue conociendo en todo el país ya que llegó a organizar instituciones de alcance nacional.
Fue parte fundamental y fundante de agrupaciones en las que su carácter y temple llevó a la obtención de logros para los Veteranos. Con creatividad superó con creces lo que el calendario de efemérides manda, no se quedó solamente en las conmemoraciones.
Hizo campañas de ayuda, convocó multitudes en actos, viajó a Perú y Bolivia con sus camaradas llevando ayudas a los países de Latinoamérica que se pusieron la celeste y blanca en 1982.
Recorrió despachos y pasillos del poder. Se paró frente a las máximas autoridades consiguiendo sus objetivos. Malvinas ocupaba todo su tiempo. Jamás quiso utilizar su exposición o visibilidad para otros fines que no sea malvinizar.
Sus pares santafesinos quedamos a cargo de su prolífica obra. Se nos hará difícil igualarlo. Se fue un referente en el sostenimiento de la Causa Nacional Malvinas.
Hasta siempre Veterano de Guerra de Malvinas Rubén Rada
FEDERACIÓN SANTAFESINA DE EXCOMBATIENTES DE MALVINAS

