EL EXTREMISMO VIOLENTO MUTA Y SE GLOBALIZA:

del yihadismo a los “lobos solitarios”, la amenaza se fragmenta y se expande por el entorno digital

por Daniel Louys

Un informe sobre el terrorismo global en 2025 registra una caída del 28% en las víctimas fatales, pero advierte que la amenaza no disminuye: se transforma. A la persistencia del Estado Islámico -responsable del 70% de las muertes- y al avance del extremismo de extrema derecha, que creció un 33,8% con Estados Unidos como epicentro exportador, se suman formas emergentes como la “manosfera” misógina y la radicalización “onlife” a través de videojuegos. En América Latina, el panorama combina estructuras armadas de larga data -con Colombia como epicentro, donde los combatientes activos se duplicaron desde 2018- con un giro electoral de derecha radicalizada en siete elecciones presidenciales consecutivas. El papa Francisco, referencia ineludible, ya advertía sobre los “payasos del mesianismo” y los “flautistas de Hamelín”: liderazgos sin trayectoria política que capitalizan la desconfianza institucional. La conclusión del análisis es contundente: si estas nuevas formas de extremismo se normalizan y se entrelazan con estructuras de poder, será demasiado tarde para frenarlas.

LA VISIÓN DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LOS EXTREMISMOS VIOLENTOS Y LOS LIDERAZGOS SIN TRAYECTORIA POLÍTICA

Jorge Mario Bergoglio,  el querido y extrañado papa Francisco, constituye una referencia obligada para pensar el extremismo violento contemporáneo. Supo condenar al extremismo religioso y, por otro lado, lanzó una advertencia reiterada frente al auge de liderazgos populistas y de figuras que se presentan a la política como salvadores ajenos a las estructuras partidarias tradicionales.

En el plano del extremismo religioso, Francisco nos advirtió en reiteradas ocasiones -por ejemplo, durante su viaje a Indonesia en 2024- sobre grupos que distorsionan las creencias religiosas mediante el engaño y la violencia, e instó a los liderazgos políticos y religiosos a fortalecer el diálogo interreligioso como herramienta de convivencia.

En 2015, tras los atentados de París, hizo un llamado los líderes religiosos, políticos e intelectuales, en particular musulmanes, para condenar cualquier interpretación extremista de la religión que buscara justificar la violencia.

En el plano político, el pontífice argentino sostuvo una distinción conceptual entre los liderazgos populares -capaces de interpretar genuinamente el sentir de un pueblo y conducir proyectos duraderos de transformación- y el populismo insano, que instrumentaliza la capacidad de seducción de un dirigente al servicio de un proyecto individualista orientado a perpetuarse en el poder.

Así lo expresó en su libro Yo creo, nosotros creemos (2020), ejemplificó ese riesgo con figuras históricas como Adolf Hitler y Napoleón Bonaparte, como ejemplos de líderes que cultivaron el culto a su propia figura.

En su discurso en Atenas, en 2021, advirtió que la complejidad de la democracia, frente a la aparente eficacia del autoritarismo y las promesas fáciles del populismo, alimenta el escepticismo democrático en sociedades atravesadas por la inseguridad y el malestar social.

Resulta particularmente relevante, su advertencia sobre la irrupción de dirigentes sin trayectoria política previa que se presentan como figuras mesiánicas o salvadoras.

En noviembre de 2022, durante la Jornada Mundial de los Pobres, exhortó a no dejarse engañar por el populismo ni seguir a “falsos mesías”.

En octubre de 2023, en vísperas de las elecciones presidenciales argentinas, sin mencionar a ningún candidato por su nombre, advirtió sobre los “payasos del mesianismo” y expresó temor a los “flautistas de Hamelín”: dirigentes encantadores capaces de seducir a la gente para, finalmente, conducirla a un desenlace perjudicial. Sus palabras fueron interpretadas por observadores y medios de la región como una alusión velada al entonces candidato Javier Milei, economista y comunicador mediático sin cargos electivos previos que resultó electo presidente semanas después.

El fenómeno que preocupaba a Francisco excede el caso argentino y se verifica en distintos países: Volodímir Zelensky, actor y comediante sin experiencia política previa, fue electo presidente de Ucrania en 2019 y debió asumir la conducción del país durante la invasión rusa iniciada en 2022; Javier Milei se convirtió en presidente de la Argentina en 2023 proveniente del ámbito televisivo y académico.

El caso de Jair Bolsonaro admite un matiz relevante: a diferencia de los anteriores, el expresidente brasileño contaba con una extensa trayectoria de casi tres décadas como diputado federal antes de asumir la presidencia en 2019, por lo que su perfil corresponde más a un dirigente de larga data que construyó una imagen antiestablishment que a un outsider en sentido estricto.

Más allá de estas diferencias, el denominador común que preocupaba al pontífice era la capacidad de ciertos liderazgos de capitalizar la desconfianza institucional y la polarización social mediante discursos de salvación personalista, un terreno que, favorece la radicalización y la normalización de discursos extremistas.

El extremismo violento es uno de los fenómenos de mayor complejidad para los estudios de seguridad e inteligencia. Ya no se trata únicamente de organizaciones jerárquicas que planifican atentados de gran escala, o de lobos solitarios, sino de un ecosistema difuso en el que se unen la radicalización digital, la polarización política y la fragilidad institucional de determinados territorios. Como describe el Índice Global del Terrorismo 2026, la amenaza contemporánea está caracterizada por la acción de individuos solitarios o pequeñas células autoorganizadas, sin pertenencia formal a estructuras jerárquicas, lo que dificulta su detección temprana por parte de los organismos de inteligencia y de seguridad.

EXTREMISMO GLOBALIZADO

De acuerdo con el Índice del Terrorismo Global 2026, elaborado por el Institute for Economics and Peace, el año 2025 registró una disminución del 28% en el número de víctimas fatales por terrorismo a escala mundial (5.582 fallecidos) y un descenso del 22% en la cantidad de atentados. El Estado Islámico y sus organizaciones afiliadas continuaron siendo, en 2025, los actores más letales, responsables del 70% de las muertes por terrorismo a nivel global. Un dato significativo es la concentración geográfica de la violencia: el 41% de los atentados ocurrió a menos de 50 kilómetros de una frontera internacional, en zonas caracterizadas por una escasa presencia estatal, como la triple frontera del Sahel (Malí, Burkina Faso y Níger), la cuenca del Lago Chad y la frontera entre Afganistán y Pakistán.

Paralelamente, el extremismo de matriz ideológica de extrema derecha experimentó una expansión notable. El primer informe del OIET documentó 190 incidentes en 15 países durante 2025, lo que representa un incremento del 33,8% respecto del año anterior. Estados Unidos concentró el 52,1% del total de los casos, ejerciendo -según el propio informe- un rol exportador de tácticas, organizaciones y narrativas hacia Europa y Oceanía. En el plano europeo, el informe EU TE-SAT 2026 de Europol confirma que, junto al yihadismo, persisten el terrorismo de extrema derecha, el de extrema izquierda y anarquista, así como corrientes etnonacionalistas y separatistas, en un escenario de amenaza que la agencia europea califica de elevada y en constante transformación.

Un rasgo transversal a las distintas corrientes ideológicas es la utilización en forma general del entorno digital para propaganda, reclutamiento y radicalización acelerada, particularmente entre las audiencias más jóvenes.

La convergencia entre economías ilícitas, criminalidad organizada e insurgencia armada añade, además, un nivel adicional de complejidad al análisis, en la medida en que las fronteras conceptuales entre estos fenómenos resultan cada vez más difusas.

CUADRO COMPARATIVO DEL EXTREMISMO VIOLENTO

A los fines de sistematizar la información expuesta, se presenta un cuadro comparativo entre las tres corrientes ideológicas de mayor relevancia en el panorama internacional actual.

Como se aprecia en el cuadro anterior, las manifestaciones ideológicas del extremismo violento difieren en sus objetivos declarados, pero comparten mecanismos operativos análogos: la explotación de los vacíos de gobierno, el uso intensivo de plataformas digitales para la propaganda y el reclutamiento, y una tendencia creciente hacia la actuación de individuos aislados o células reducidas por sobre las estructuras jerárquicas tradicionales.

NUEVAS FORMAS DE EXTREMISMO

Junto a las corrientes ideológicas clásicas sistematizadas en el cuadro precedente, los organismos especializados vienen documentando en los últimos años la emergencia de nuevas formas de extremismo violento que desafían las categorías tradicionales de análisis. El propio informe EU TE-SAT 2026 de Europol constata que, junto a las ideologías terroristas consolidadas, se observa una mayor exposición a ideas fragmentadas, ambiguas o inestables, acompañadas de creencias e influencias heterogéneas, en un escenario de mayor visibilidad del extremismo violento nihilista y del aumento de la  participación de  jóvenes en actividades terroristas y de extremismo violento.

Otra forma emergente es el extremismo misógino vinculado a las comunidades conocidas como “incel” y a la denominada “manosfera”, espacios digitales antifeministas que en sus expresiones más radicalizadas han sido vinculados a ataques armados. Naciones Unidas advirtió que la misoginia en línea se traslada con rapidez al plano físico y que las narrativas de la manosfera exceden ya los nichos digitales para influir en la forma de votar y de relacionarse con los demás.

Una tercera forma, está dada por la falta de esperanza de progreso y es la que combina el nihilismo y el aceleracionismo con dinámicas de criminalidad organizada en entornos digitales. La Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional del Ministerio Público Fiscal de la Argentina caracterizó en 2026 a redes de este tipo como estructuras en línea de raigambre nihilista con escasa jerarquía formal pero alcance global, en las que la coerción y la violencia se emplean como mecanismo de adquisición de estatus dentro de entornos que combinan criminalidad y radicalización extrema, con particular impacto sobre víctimas menores de edad.  Se trata de un fenómeno que, por su naturaleza, exige un abordaje conjunto entre los organismos de ciberseguridad, protección de la niñez y prevención del extremismo violento. El siguiente cuadro sintetiza estas formas emergentes de extremismo violento, sin agotar la diversidad de manifestaciones documentadas en la literatura especializada.

Forma emergenteCaracterísticas principalesFuente / ejemplos documentados
Hibridación ideológicaConvergencia y apropiación mutua de narrativas, tácticas y estéticas entre extremismos históricamente separados, con construcción de enemigos comunes que trascienden las divisiones ideológicas tradicionales.OIET, Fortalecimiento de la prevención digital contra el extremismo violento en la UE (2026)
Ideologías fragmentadas, ambiguas o inestables (MDI)Perfiles de radicalización que combinan elementos heterogéneos y no se ajustan a una única matriz doctrinaria; mayor participación de adolescentes y jóvenes, según constata Europol.Europol, EU TE-SAT 2026
Extremismo violento nihilista y aceleracionistaRedes en línea de estructura jerárquica difusa que promueven la desestabilización social mediante la violencia; en su variante más grave, se documentan entornos híbridos que combinan coerción, explotación y radicalización violenta con fines de estatus dentro de la red.Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional [SAIT], Ministerio Público Fiscal de la Argentina (2026)
Extremismo misógino (incel / “manosfera”)Comunidades digitales antifeministas que difunden odio hacia las mujeres y que, en sus expresiones más radicales, han sido asociadas a ataques armados; organismos de seguridad de distintos países la incorporan entre las formas de extremismo ideológicamente motivado.ONU; Servicio Secreto de EE. UU.; programa «Prevent» (Reino Unido); casos documentados en México (2025-2026)
Radicalización “onlife” vía videojuegos y subculturas juvenilesDisolución de la frontera entre radicalización online y offline; servidores de videojuegos y plataformas de mensajería utilizados como espacios de propaganda y captación entre audiencias adolescentes.OIET, Fortalecimiento de la prevención digital contra el extremismo violento en la UE (2026)

La proliferación de estas nuevas formas de extremismo violento confirma que las fronteras ideológicas tradicionales resultan cada vez menos útiles para caracterizar la amenaza contemporánea. El entorno digital -redes sociales, plataformas de videojuegos y espacios de mensajería- constituye hoy el principal terreno común de propaganda, reclutamiento y radicalización acelerada, con independencia de la matriz ideológica de origen.

AMERICA LATINA

América Latina exhibe un panorama de extremismo violento marcado por la coexistencia de estructuras armadas de larga data -principalmente de matriz izquierdista, producto de la pobreza y la falta de inserción social y ligadas a economías ilícitas- con un fenómeno más reciente de expansión política de la extrema derecha, que en el plano electoral se tradujo en la victoria de candidaturas de derecha radicalizada en siete elecciones presidenciales consecutivas celebradas en la región desde enero de 2025: Ecuador, Bolivia, Honduras, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia. Este giro político no equivale, en todos los casos, a la existencia de estructuras armadas de extrema derecha, pero sí ha coincidido con el fortalecimiento de discursos de mano dura, individualismo, falta de solidaridad, la securitización de la política y, en países como Brasil, con el crecimiento de células neonazis y de milicias urbanas de origen policial y militar.

En el plano de la izquierda armada, Colombia concentra el escenario más complejo de la región: la Fundación Ideas para la Paz contabilizó más de 27.000 combatientes activos a fines de 2025, un incremento del 107% respecto de 2018, distribuidos entre el ELN, las disidencias de las FARC-EP y el narcoparamilitarismo del Clan del Golfo, en un contexto de fracaso relativo de la política de “Paz Total” del gobierno colombiano. En Perú, los remanentes de Sendero Luminoso -hoy autodenominados Militarizado Partido Comunista del Perú- conservan entre 200 y 250 combatientes en el VRAEM, sostenidos por su vinculación con el narcotráfico. En Chile, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez representa el antecedente histórico más relevante de violencia armada de extrema izquierda, con hechos residuales en años recientes. En Venezuela, los colectivos armados operan como brazo paraestatal del gobierno y mantienen alianzas variables con el ELN y las disidencias de las FARC en la frontera binacional.

En cuanto al extremismo de derecha, su expresión más violenta se observa en Brasil, donde las milicias urbanas -integradas mayormente por policías y militares retirados- controlan alrededor del 80% del territorio del estado de Río de Janeiro, y donde observatorios internacionales han documentado un crecimiento sostenido de células neonazis.

México, presenta un panorama distinto: la violencia armada dominante corresponde a los cárteles del narcotráfico.

CUADRO COMPARATIVO DE AMERICA LATINA

El siguiente cuadro sistematiza, país por país, las principales expresiones de extremismo violento de derecha, de izquierda y de carácter religioso o no ideológico identificadas en la región, con la bandera nacional correspondiente.

PRINCIPALES REFERENTES POR TENDENCIA Y PAÍS

A modo de síntesis de lo expuesto en los apartados precedentes, el siguiente cuadro reúne las principales tendencias del extremismo violento contemporáneo -tanto en su dimensión armada y terrorista como en su expresión político-electoral- con los países en los que registran mayor incidencia y sus principales referentes, ya sea organizaciones armadas o dirigentes políticos en ejercicio. Cabe aclarar que la inclusión de un liderazgo político en este cuadro no implica equipararlo a una organización terrorista, sino dar cuenta, en línea con el análisis desarrollado en este artículo, de la capacidad de ciertos liderazgos -de derecha o de izquierda- de capitalizar y profundizar las dinámicas de polarización y radicalización que constituyen el sustrato del extremismo violento contemporáneo.

TendenciaPaísesPrincipales referentes
Yihadismo globalMalí, Burkina Faso y Níger (Sahel); Afganistán-Pakistán; cuenca del Lago Chad; frontera Colombia-Venezuela; Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay).Estado Islámico y organizaciones afiliadas; Hezbollah (financiamiento y logística en la Triple Frontera).
Extrema derecha (terrorismo y violencia)Estados Unidos (52,1% de los casos documentados); España, Suecia y Alemania; Brasil (milicias urbanas y células neonazis).Actores individuales y células pequeñas autoorganizadas, según el OIET; milicias urbanas de origen policial y militar en Río de Janeiro.
Extrema derecha (giro electoral en América Latina, 2025-2026)Argentina, Ecuador, Bolivia, Honduras, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia.Javier Milei (Argentina); Daniel Noboa (Ecuador); Rodrigo Paz (Bolivia); Nasry Asfura (Honduras); José Antonio Kast (Chile); Laura Fernández (Costa Rica); Keiko Fujimori (Perú); Abelardo de la Espriella (Colombia).
Extrema izquierda y separatismo armadoColombia (Catatumbo y zonas fronterizas); Perú (VRAEM); Chile (antecedentes históricos); Venezuela.ELN; disidencias de las FARC-EP (Estado Mayor Central y Segunda Marquetalia); Militarizado Partido Comunista del Perú (ex Sendero Luminoso); Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR); colectivos armados venezolanos.
Izquierda autoritaria en el poderVenezuela; Nicaragua; Cuba.Nicolás Maduro, señalado por la misión de investigación de la ONU como responsable de crímenes de lesa humanidad contra la oposición.
Extremismo misógino y nihilista-aceleracionista (formas emergentes)Alcance transnacional, con casos documentados en Estados Unidos, México y Reino Unido.Comunidades “incel” y “manosfera”; redes nihilistas-aceleracionistas de tipo “764”, caracterizadas por el Ministerio Público Fiscal de la Argentina.

La Argentina posee una experiencia histórica singular en materia de terrorismo, marcada por dos atentados de carácter internacional: el perpetrado contra la Embajada del Estado de Israel en 1992 y el cometido contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, este último con un saldo de 85 personas fallecidas y más de 300 heridas,

En octubre de 2025, mediante el confuso Decreto N° 717/2025, el Poder Ejecutivo Nacional dispuso la creación del Centro Nacional Antiterrorista, organismo destinado a la recepción, integración y análisis de la información vinculada a la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento, así como al diseño de estrategias específicas y a la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y organismos internacionales. El decreto sin conceptualizaciónes claras e inequívocas, adopta expresamente la noción de “ciclo terrorista”, que comprende etapas de propaganda, radicalización, reclutamiento, logística, financiamiento, planificación y ejecución, en línea con los marcos conceptuales más actualizados en la materia.(1)

La ambigüedad se ciertos conceptos pueden crear un espacio de utilización contra opositores o libres pensadores.(2)

LAS REDES SOCIALES Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A la radicalización digital señalada en los apartados anteriores se agrega un fenómeno específico: el de las plataformas digitales y ciertos medios de comunicación operando como vectores activos de violencia extrema, y no meramente como canales neutros de difusión.

La Estrategia y Plan de Acción de las Naciones Unidas contra el Discurso de Odio advierte que las redes sociales y otras formas de comunicación vienen siendo explotadas como plataformas para el fanatismo, en un contexto en el que el discurso público se transforma en un arma de rédito político mediante una retórica incendiaria que estigmatiza y deshumaniza a minorías, migrantes y otros colectivos vulnerables.

La magnitud cuantitativa del fenómeno resulta ilustrativa en el caso español: el sistema de monitorización FARO, dependiente del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, detectó 57.406 piezas de discurso de odio en redes sociales durante julio de 2026, un incremento del 40,7% respecto del mes anterior, con tasas de retirada de contenido que oscilaron entre el 93% en la plataforma X y apenas el 14% en YouTube.

En el plano continental, el Consejo de Europa denunció en mayo de 2026 niveles “alarmantes” de discurso de odio, con personas migrantes, comunidades LGBTI, gitanas y musulmanas como principales objetivos de estereotipos negativos y desinformación, particularmente intensos durante los períodos electorales, a lo que se suma la preocupación por campañas de desinformación promovidas desde el extranjero.

El impacto de esta dinámica también alcanza a la prensa como institución. La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras registró el nivel más bajo en veinticinco años de historia del índice, con más de la mitad de los países del mundo en situación “difícil” o “muy grave”, en un escenario en el que el periodismo se ve “asfixiado por un discurso político hostil hacia los reporteros” y por la instrumentalización de leyes de seguridad nacional para criminalizar la labor informativa.

En América Latina, la Misión de Observación Electoral advirtió, de cara a los procesos electorales de 2026, que la estigmatización del adversario y la proliferación de discursos de odio se ven amplificadas por el uso intensivo de redes sociales e inteligencia artificial generativa, lo que multiplica la desinformación y las narrativas polarizantes y agrava los riesgos de violencia contra quienes ejercen liderazgos políticos.

DISCURSOS DE ODIO

Un componente específico de la violencia extrema contemporánea es el discurso de desprecio y deshumanización proveniente de dirigentes políticos en ejercicio, que entidades de derechos humanos y asociaciones de prensa han documentado de las distintas orientaciones ideológicas. Se trata de un fenómeno que no se limita a un sector político determinado: organizaciones como Human Rights Watch, Reporteros Sin Fronteras y misiones de observación electoral han registrado, durante 2025 y 2026, patrones de retórica hostil por parte de liderazgos de derecha, de izquierda autoritaria y de gobiernos de diverso signo, dirigida principalmente contra la prensa, el Poder Judicial con sus fallos muy polémicos  y las oposiciones políticas.

El siguiente cuadro sistematiza algunos de los casos documentados con mayor repercusión en el período reciente, sin pretensión de exhaustividad y a título ilustrativo de la diversidad de orígenes ideológicos del fenómeno.

TendenciaPaísesPrincipales referentesTendencia
Yihadismo globalMalí, Burkina Faso y Níger (Sahel); Afganistán-Pakistán; cuenca del Lago Chad; frontera Colombia-Venezuela; Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay).Estado Islámico y organizaciones afiliadas; Hezbollah (financiamiento y logística en la Triple Frontera).Yihadismo global
Extrema derecha (terrorismo y violencia)Estados Unidos (52,1% de los casos documentados); España, Suecia y Alemania; Brasil (milicias urbanas y células neonazis).Actores individuales y células pequeñas autoorganizadas, según el OIET; milicias urbanas de origen policial y militar en Río de Janeiro.Extrema derecha (terrorismo y violencia)
Extrema derecha (giro electoral en América Latina, 2025-2026)Argentina, Ecuador, Bolivia, Honduras, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia.Javier Milei (Argentina); Daniel Noboa (Ecuador); Rodrigo Paz (Bolivia); Nasry Asfura (Honduras); José Antonio Kast (Chile); Laura Fernández (Costa Rica); Keiko Fujimori (Perú); Abelardo de la Espriella (Colombia).Extrema derecha (giro electoral en América Latina, 2025-2026)
Extrema izquierda y separatismo armadoColombia (Catatumbo y zonas fronterizas); Perú (VRAEM); Chile (antecedentes históricos); Venezuela.ELN; disidencias de las FARC-EP (Estado Mayor Central y Segunda Marquetalia); Militarizado Partido Comunista del Perú (ex Sendero Luminoso); Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR); colectivos armados venezolanos.Extrema izquierda y separatismo armado
Izquierda autoritaria en el poderVenezuela; Nicaragua; Cuba.Nicolás Maduro, señalado por la misión de investigación de la ONU como responsable de crímenes de lesa humanidad contra la oposición.Izquierda autoritaria en el poder

En el caso argentino en particular, un estudio de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Río Cuarto documentó que categorías estigmatizantes referidas a distintos colectivos sociales circulan en el debate público a través de referentes partidarios de signos diversos, lo que sugiere que la degradación del discurso político constituye, más que la responsabilidad de un actor aislado, un fenómeno estructural del ecosistema comunicacional contemporáneo, potenciado por la lógica de viralización y polarización propia de las redes sociales.

CONCLUSIONES

El análisis del extremismo violento contemporáneo revela un fenómeno dinámico, adaptable y crecientemente transnacional. La disminución coyuntural de la letalidad terrorista registrada en 2025 -con un descenso del 28% en víctimas fatales a escala mundial- no debe interpretarse como el inicio de una tendencia estructural a la baja. Por el contrario, la amenaza se transforma: se fragmenta en células autoorganizadas y actores individuales, se diversifica en nuevas matrices ideológicas y encuentra en el entorno digital un terreno fértil para la propaganda, el reclutamiento y la radicalización acelerada.

En América Latina, este panorama se expresa en una dualidad inquietante. Por un lado, persisten estructuras armadas de izquierda con largo arraigo territorial y fuerte vinculación con economías ilícitas, particularmente en Colombia y Perú, donde la violencia se sostiene sobre focos de resistencia a políticas socioeconómicas que cada vez generan menos ricos y más pobres desplazados del sistema. Por otro lado, el avance de la derecha radicalizada y violenta ha derivado, en países como Brasil, en el fortalecimiento de milicias urbanas y células neonazis, mientras que en el plano electoral se traduce en victorias consecutivas de candidaturas de derecha radical en siete presidenciales de la región desde enero de 2025.

El papa Francisco, cuya lucidez el texto reivindica, tenía razón: cuando la democracia es percibida como compleja y frágil, cuando la gente está polarizada y desconfiada, y cuando los propios líderes deshumanizan a sus adversarios, el terreno queda abonado para el extremismo. Los extremistas no crean el odio: lo canalizan. Y lo hacen cada vez con mayor eficiencia, utilizando herramientas que gobiernos y sociedades aún están aprendiendo a comprender. La ventana para actuar es ahora. Si se permite que estas nuevas formas de extremismo se consoliden, se normalicen y se entrelacen con instituciones y estructuras de poder, será demasiado tarde para frenarlas.

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(1) Se recomienda leer la nota publicada en este medio por: Roberto A. Román, “Centro Nacional Antiterrorismo: ¿compromiso democrático o cortina de humo?”. Número 33, octubre 2025. Acceder: https://soberaniadigital.org/centro-nacional-antiterrorismo-compromiso-democratico-o-cortina-de-humo/

(2) Se recomienda leer la nota publicadas en este medio por: Roberto A. Román – Juan Manuel Domínguez Rotta, “Centro Nacional Antiterrorismo: ¿Ninguna amenaza sin detectar?”. Número 41, agosto 2025. Acceder: https://soberaniadigital.org/centro-nacional-antiterrorismo-ninguna-amenaza-sin-detectar-v3/

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REFERENCIAS

Departamento de Seguridad Nacional de España. (2026, marzo 25). Índice del Terrorismo Global 2026. https://www.dsn.gob.es/es/actualidad/sala-de-prensa/indice-del-terrorismo-global-2026

Departamento de Seguridad Nacional de España. (2026). Informe sobre la situación y las tendencias del terrorismo en la Unión Europea (EU TE-SAT 2026). Europol. https://www.dsn.gob.es/en/node/32730

Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo. (2026). Terrorismo y violencia de extrema derecha. Análisis global de la amenaza extremista en 2025. https://observatorioterrorismo.com/terrorismo-de-extrema-derecha/terrorismo-y-violencia-de-extrema-derecha-analisis-global-de-la-amenaza-extremista-en-2025/

Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos [OHCHR]. Discurso de odio e incitación al odio o a la violencia. https://www.ohchr.org/es/special-procedures/sr-religion-or-belief/hate-speech-and-incitement-hatred-or-violence

Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia [OBERAXE]. (2026, agosto 26). El sistema FARO del Gobierno detecta en julio 57.000 discursos de odio en redes y eleva la retirada al 70%. https://www.moncloa.com/2026/08/26/ministerio-faro-discursos-odio-redes-3421200/

Reporteros Sin Fronteras. (2026, abril 30). Clasificación RSF 2026: La libertad de prensa en el mundo cae a su nivel más bajo en 25 años. https://rsf-es.org/clasificacion-rsf-2026-la-libertad-de-prensa-en-el-mundo-cae-a-su-nivel-mas-bajo-en-25-anos/

Misión de Observación Electoral [MOE]. (2025, junio 9). Graves riesgos para la participación democrática: MOE alerta sobre la violencia contra liderazgos y la radicalización política en contexto de las elecciones de 2026. https://moe.org.co/graves-riesgos-para-la-participacion-democraticamoe-alerta-sobre-la-violencia-contra-liderazgos-y-la-radicalizacion-politica-en-contexto-de-las-elecciones-de-2026/

Academia Nacional de Periodismo. (2026, junio 7). Comunicado en el Día del Periodista 2026. https://academiaperiodismo.org.ar/comunicado-en-el-dia-del-periodista-2026/

Amnistía Internacional Argentina. Cuando el poder alimenta el odio: ataques a periodistas y discursos peligrosos en Argentina. https://amnistia.org.ar/noticias/cuando-el-poder-alimenta-el-odio

CICCUS. (2026, abril 30). Ataques de Milei a la prensa: del discurso de odio a la violencia política. https://www.ciccus.org.ar/2026/04/30/ataques-de-milei-a-la-prensa-del-discurso-de-odio-a-la-violencia-politica/

Human Rights Watch. (2026, febrero 4). Informe Mundial 2026: Ecuador. https://www.hrw.org/es/world-report/2026/country-chapters/ecuador

Human Rights Watch. (2026, febrero 4). Informe Mundial 2026: Estados Unidos. https://www.hrw.org/es/world-report/2026/country-chapters/united-states

Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de Río Cuarto. Discursos en tiempos de odio – Entramadxs N.º 8. https://www.hum.unrc.edu.ar/discursos-en-tiempos-de-odio-entramadxs-n8/

Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo [OIET]. (2026, junio 28). Fortalecimiento de la prevención digital contra el extremismo violento en la Unión Europea. https://observatorioterrorismo.com/eedyckaz/2026/06/Fortalecimiento-extremismo-digital-OIET.pdf

Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional [SAIT], Ministerio Público Fiscal de la Argentina. (2026, abril). Informe sobre la ideología «764». https://www.mpf.gob.ar/sait/files/2026/04/SAIT_Informe-ideologia764.pdf

UNAM Global. (2026, mayo 20). Incels: del antifeminismo digital a los actos de violencia extrema. https://unamglobal.unam.mx/global_revista/incels-manosfera-violencia-antifeminismo/

Amnistía Internacional España. (2026, enero 5). El movimiento incel: la peligrosa radicalización digital que fomenta el odio hacia las mujeres. https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/el-movimiento-incel-la-peligrosa-radicalizacion-digital-que-fomenta-el-odio-hacia-las-mujeres/