Mariana Wenger: TRILOGÍA GALEANO

El 4 de septiembre el Club Universitario de Rosario organizó una jornada de cine y debate con una de sus socias destacadas.

En la sede central de Av. del Huerto se exhibieron tres obras de Mariana Wenger: los cortos INFANCIAS PERDIDAS y UN ARMA PELIGROSA; y la película OTROS SENTIDOS.

Se trata de tres trabajos que contaron con la participación del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Mariana Wenger hizo la escuela secundaria en el Superior de Comercio y se recibió de ingeniera civil en la UNR.

A poco de eso estudió en la Escuela Provincial de Cine y Televisión de Rosario.

Junto a los animadores Pablo Rodríguez Jáuregui y Esteban Tolj participó del grupo Nibelungos.

“A diferencia de ellos yo no sabía nada del tema, pero tenía muchísimos deseos de introducirme en el mundo de la animación. Mi experiencia en el cine ha sido en la animación, que es una manera diferente de relatar, y creo que permite hacer más accesibles ciertos temas. Siento que el documentalista no sólo debe relatar algo importante, sino hacerlo digerible”, comenta Wenger.

Entre sus muchos trabajos destacan Pintando de amarillo (2000, Van Gogh), Don Quijote de la imagen (2003, Cervantes) y dos películas que tienen su eje en Roberto Fontanarrosa: Fontanarrosa se la cuenta y confiesa que ha reído (1997) y Cine Negro (2006).

“Hice dos películas sobre Fontanarrosa. Yo me presenté  a un concurso de la provincia en convenio con el INCAA y lo gané. Sumamos el apoyo de empresas mientras hacíamos la película. Al estreno vinieron Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock de Les Luthiers y Antonio Gasalla, que me ayudó mucho. Yo conocía de chica a Fontanarrosa porque en su época de publicista trabajaba para una empresa que le hacía la publicidad al estudio de arquitectura de mi papá. Por esto que me atreví hacer ese documental. Y me sigue movilizando porque el Negro tuvo calidad como artista y como persona. En la historia del arte hubo artistas maravillosos que fueron desagradables como personas, y entonces hay que hacer una separación entre la obra y la persona. Pero en este caso se trata de alguien que era buen amigo, buen padre, gracioso y de enorme calidad artística. Me conmovió mucho hacer esa película.”

En la charla con el público Mariana va contando cómo se dio el trabajo con Eduardo Galeano.

“Siempre traté de tomar distintos temas, algunos biográficos o de homenaje a ciertos artistas, y a partir de esa idea elegir qué decir y poder tocar temas sociales profundos. Poder llegar a tomar contacto con gente como Galeano fue producto del trabajo permanente, el estudio, la perseverancia y del amor por el cine, que siempre es un trabajo colectivo”.

“Yo venía desde hacía tiempo con la idea de trabajar con Galeano, y tomé contacto cuando empecé a producir Cine Negro. Me contestó enseguida, pero me explicó que tenía una enfermedad grave y se tenía que operar. Me dijo que no iba a poder participar esa vez de la película y me pidió disculpas. Cuando se estrenó en La Comedia nos envió una dedicatoria escrita; y cuando la película se estrenó en Uruguay tuvo el gesto de hacer un spot publicitario para promocionarla, sin que yo se lo pidiera. En Montevideo le comenté que me interesaba realizar un trabajo en homenaje a él, con dos cortos y un largo. Me pidió ver los guiones, se los mandé y le gustaron. Así fue como empezamos a charlar y quedamos en filmar el verano siguiente”.

En una calurosa Buenos Aires de enero de 2009, se encontraron en el Teatro San Martín y grabaron con Galeano, que ya había supervisado los guiones, todo lo que Mariana necesitaba para la trilogía que tenía en mente.

“Quise pagarle, y me dijo que si se lo mencionaba una vez más abandonaba el trabajo. Así era él. Siempre fue muy gentil. Guardo un  agradecimiento infinito por haberme permitido hacer estos trabajos y por haber confiado en que yo podría llevarlos adelante. Me costó muchísimo terminar la trilogía, pero a pesar de la crisis y de lo difícil que es producir, lo logramos. Tenía con él un acuerdo: terminarlo.”

La primera película fue Un arma peligrosa (2009), una animación que Wenger dirigió junto a Paola Murias. Tuvo reconocimientos como el de Mejor Animación en el Festival Internacional de Flandes y el Premio Juana Azurduy del Festival Latinoamericano de Video de Rosario. Se presentó en Perú, Estados Unidos y Francia, y fue seleccionada en Caloi en su Tinta como animación argentina para el Festival Annecy 2010. La hermosura de las imágenes en movimiento contrasta con los horribles hechos que se cuentan, y la voz de Galeano va narrando que en más de 30 países es normal la mutilación del clítoris.

“Se denuncia este crimen que se da en muchos países. Llegó a instituciones africanas y europeas donde la película fue un disparador de discusiones. Pero también se proyecta a los derechos de la mujer en general”, comenta nuestra directora.

En el año 2012 se estrenó en el cine público El Cairo Otros Sentidos, largometraje protagonizado por la periodista ciega María Eugenia Tabacco y la actriz Liliana Gioia, quienes estuvieron en la presentación del 4 de septiembre en el Club Universitario.

Al decir de la directora, se trata de una comedia de carácter reflexivo, en que una mirada lúdica de Gioia establece vinculación con una personalidad fuerte que exhibe Tabacco. La periodista tiene que realizar una serie de entrevistas a personajes diversos, bajo una exigencia atrabiliaria del director de una revista. Gioia interviene en su ayuda y se van desplegando situaciones trágicas con tonos de comedia.

Hay momentos de la película con animaciones –a cargo de Paola Murias, Violeta Barni y Alfredo Piermattei– que intervienen el registro de lo real. Y también se suma la voz de  Galeano. El uruguayo habla en algún momento de lo difícil que resulta, cuando ya somos adultos, “limpiar los ojos de telaraña”.

En el reparto de  Otros sentidos se cuentan Gachy Roldán, Héctor Ansaldi, Chiqui Abecasis, Eduardo Vercelli, Virginia Sosa y Mariano Raimondi.

La trilogía se cierra en el año 2020 con Infancias perdidas. También aquí está la voz grave de Galeano, ahora entre las imágenes de Wenger, animaciones de Alfredo Piermattei, y música de Fandermole en la voz de Ethel Koffman. La obra nos dice lo que esconde una etiqueta de pelota de fútbol: las manos de un chico que nunca va a ir a la escuela, encerrado con otros chicos cosiendo entre sombras. Explotación y trabajo infantil. ¿Cómo darle poesía, cómo decir lo indecible?  Galeano no llegó a verla, ya que murió en 2015.

Si en OTROS SENTIDOS hay una mirada más distendida, Mariana nos cuenta que tiene relación con que quería hacer una película sobre cuestiones que solemos mirar sin la profundidad y la sensibilidad debidas. Y que eligió el tono de comedia para que tuviese mejor llegada al espectador. “Fotografío mucho la naturaleza, cotidianamente, y trato de buscar parangones con la realidad. Debe ser obligación del documentalista relatar algo importante pero  hacerlo de modo que sea atractivo, asimilable, en el sentido de que guste. Que el receptor no se empiece a acomodar en la butaca, que no se incomode o se canse; que siga viéndolo y pueda terminar absorbiendo el mensaje. Si no se cuidan la estética y la calidad del relato, los temas quedan perdidos y no se transmite la inquietud ética.”