LA CERCANÍA: UNA POLÍTICA QUE PARECE QUE SÓLO SOSTIENEN LOS INTENDENTES

por Pablo Corsalini

En tiempos de redes sociales, inteligencia artificial, grandes campañas de marketing, parece haber quedado de lado la política. La charla entre personas, el cara a cara. El celular llegó para impactar de lleno en las relaciones interpersonales, en cambiarlas completamente.

Hoy todos es rápido, los gobiernos suben y bajan su imagen en pocos días, las medidas económicas se tapan unas a otras. Nos toca vivir la hiperinformación, las fake news o las creaciones de la inteligencia artificial. La realidad o la mentira, las redes sociales con algoritmos tendenciosos. Un mundo que hace algunos años parecía de ciencia ficción.

Ahora bien, en estos contextos de tanta virtualidad somos los gobiernos locales el primer mostrador de atención a los vecinos. Como todos saben, más allá de las dimensiones de cada localidad, gobernar la ciudad en la que naciste y te criaste, es un orgullo. Para nosotros cada persona tiene un nombre, una familia, un grupo de amigos, para nosotros cada problema de un vecino, es un problema de la comunidad.

Porque cuando hay una familia que tiene un problema, los que vivimos en la misma comunidad no podemos mirar para otro lado. Los intendentes somos los que nos enfrentamos a las ausencias de los gobiernos provinciales y nacionales.

Eso es algo fundamental para cualquier dirigente político que está en el territorio. Más aún para los intendentes que debemos gestionar ante una situación económica de recesión, afrontar los ajustes que Milei y Pullaro llevan adelante sobre los bolsillos de nuestros vecinos.

Los gobiernos locales nos enfrentamos a una situación muy delicada, el ajuste de Milei disminuyó en un 48% en seis meses la coparticipación nacional, mientras que la provincial cayó un 11% en marzo. En mi ciudad, Pérez, la actividad económica hace que cada 30 días el DREI baje entre un 8 y un 10%.

En este contexto, la demanda de la población hacia el Municipio creció considerablemente. Esto representa un 400% en salud y un 300% en desarrollo social, sumándole la caída a 0 de la obra pública. Hoy somos rehenes de las decisiones que toman los gobiernos provinciales y nacionales, desde un escritorio digitan la realidad de los territorios.

De  alguna manera, hablando con compañeros de todo el país, nos encontramos en la misma encrucijada, con los mismos problemas y la falta de respuestas. Esto hizo que nos organicemos para poder elevar nuestro reclamo al gobierno nacional. El martes 14 de abril, más de 180 intendentes de todo el país fuimos al Ministerio de Economía de la Nación para entregar un escrito. En el mismo solicitamos que se reactiven las obras, que se retrotraiga el valor del combustible al valor del 1 de marzo, pero también que se cumpla con la ley. Hoy por hoy, el 20% del precio del litro de combustible se destina a un fondo nacional que debe ser utilizado para la ejecución de obra pública. Bueno, Luis Caputo, no cumple con la ley.

El combustible aumentó más del 540% desde 2023, muy por encima de la inflación y de los salarios.

Es cierto que la economía mundial está viviendo momentos complejos, las diferentes guerras, las recesión mundial. Ahora bien, entre los países productores de petróleo, hemos sido los que mayor aumento han tenido en el litro de combustible. Casi tanto como las naciones que se encuentra en guerra. Esto es inadmisible.

No sólo aumenta el combustible, aumentan todos los precios por los gastos en transporte, mientras el gobierno nacional recauda para sostener un dólar barato ¿Cómo le explico a un vecino de mi ciudad que se quedó sin trabajo por la apertura de importaciones, que tiene que pagar el combustible más caro para que Caputo sea buen alumno del Fondo Monetario Internacional?

Esas son cosas que duelen, no como intendente, sino como vecino de mi ciudad.

Empezaba hablando de los tiempos que corren, de cómo la tecnología cambió a nuestra comunidad. Subiéndose a esa ola, el gobierno nacional, no sólo propone una nueva forma de gestionar el Estado, achicando, desatendiendo, sino tratando a las argentinas y los argentinos como si fueran un gasto. Algún número perdido en una planilla de Excel. Ellos inauguraron los tiempos de la crueldad, de la deshumanización.

Hay que ser muy claros con esto, por momentos, pareciera que ser mala persona está de moda. Por eso, es cuando más esfuerzo tiene que hacer nuestra comunidad para dejar en claro que no todo es lo mismo. No da igual mirar para otro lado, no da igual ignorar al que más nos necesita. Estamos viviendo un momento bisagra, frente a la oportunidad de poner en jaque las reglas de juego. Nos toca vivir tiempos difíciles, por eso es cuando más unidos tenemos que estar, cuando más tenemos que ejercitar la solidaridad y la confraternidad. La reconstrucción de la comunidad puede empezar con el vecino, el almuerzo familiar, el club o en la escuela de nuestros hijos. Los invito a que nos imaginemos otros tiempos, a que volvamos a pensar en reconstruir los lazos entre personas, volvamos al cariño, volvamos a humanizarnos. Los invito a que podamos tejer una comunidad que contenga a todos, que cambiemos la crueldad por la empatía.

Pablo Corsalini es intendente de la municipalidad Pérez desde el año 2015