[DE LA CURA DE LA CU(LTU)RA]
por Mabel R. Cardozo
“Nuevas generaciones, educadas en el amor y en el respeto
por el pensamiento, que experimentarán desde temprano
los beneficios de la Cultura, mantendrán también
otra relación con ella,
la sentirán como su posesión más genuina.” (1)
“EL CHISTE Y SU RELACIÓN CON EL INCONSCIENTE” (2)
En este tiempo con tanto descalabro gubernamental en nuestro país: actos de corrupción, discursos disruptivos, lenguaje soez, mentiras que no resisten ningún archivo, por doquier se publican chistes, memes, pósters graciosos, que se repiten en medios de comunicación, en redes sociales, streamings . . .
Este fenómeno no es exclusivo de la Argentina, también ha crecido el chiste en torno a líderes mundiales, pero en Argentina es notorio.
Creo que tanto chiste en circulación crece proporcionalmente a la angustia, por lo menos como malestar.
En «El Chiste y su relación con el Inconsciente» (1905), Freud nos enseña que el chiste tiene un fondo de angustia, y lo vemos claramente en el chiste sobre «Famillonario»:
“Y así, verdaderamente, señor doctor, ha querido Dios concederme toda su gracia; tomé asiento junto a Salomón Rothschild, y él me trató como a uno de los suyos, por entero famillonarmente.”(3)
Este chiste es el caso de un agente de lotería y pedicuro llamado Hirsch-Hyacinth quien habla de su encuentro con el barón Salomón Rothschild. Hirsch-Hyacinth por su profesión es un hombre de pocos recursos económicos, en tanto Rothschild, era un financista del Imperio Austro-Húngaro y banquero multimillonario. Condensando “familiar” y “millonario”, surge el término “famillonarmente”.
La actualidad está plagada de chistes sobre el Ministro Manuel Adorni, y también sobre el Presidente Javier Milei, y todo su equipo, en espacios audiovisuales y redes.
Específicamente sobre Adorni, él no es el problema… ni siquiera el Presiente es el verdadero problema, aunque sean la cara visible de la maldad, o de «La banalidad del mal», como decía Hannah Arendt (4), y que no escapan al grado de responsabilidad que les compete.
Ellos son los bufones del Rey… Pero el verdadero problema es el Rey.
Y como en todo reinado, los tronos se heredan: “Muerto el Rey, que viva el Rey”.
Milei y todos los libertarios que lo acompañan son las marionetas: El Rey (o el Titiritero, o el Señor Feudal) es el dueño y hacedor de esta calamidad.
No por eso dejan de ser responsables de su complicidad.
Como todo, lo bueno tiene otra cara no tan buena.
Si bien el chiste nos sirve para acotar la angustia y no enfermar, siendo un buen recurso para metabolizar la realidad dolorosa de la mejor manera posible, al mismo tiempo hace de velo para no ver lo siniestro que hay detrás de las acciones del Rey (o el Titiritero).
Mientras nos reímos nos salimos un momento de la realidad que duele.
Pero si la risa (o la distracción) es excesiva, dejamos de ver (“o de pensar en”) la Perversión del Rey (o Titiritero), y por qué no, también de los bufones…
Nos olvidamos por un momento, que esto que llevan a cabo muchos líderes mundiales, y sus bufones, en complicidad con los que tienen el Poder Económico, es un PLAN SISTEMÁTICO PARA DESTRUIR LA HUMANIDAD.
Es bien Darwiniano esto que digo y al mismo tiempo muy fuerte. Vamos a desarrollar otro concepto:
«LA SUPERVIVENCIA DEL MÁS APTO»
Si no es a la Humanidad completa, exterminar a esa parte que no se ajusta al “modelo de raza superior”.
El concepto «Supervivencia del más apto», fue pergeñado por Herbert Spencer, biólogo, sociólogo, economista, en «Principio de Biología» (1864), tergiversando la teoría de Charles Darwin, en su Obra «El origen de las especies» (1859), donde habla de la “selección natural” y de la adaptación de las especies a la naturaleza. Spencer lo aplica a lo social, lo político y lo económico.
Aplicado este concepto a lo Social y Político, obtenemos como resultado lo realizado por Adolf Hitler durante el Imperio del Tercer Reich (1938-1945), aunque su entramado empezara en 1933, utilizando las fuerzas armadas, inclusive las ciencias de su época: la búsqueda de la raza aria pura.
Por eso, el empeño de los gobiernos de ultraderecha y conservadores, de eliminar a través de políticas económicas y de exclusión, a los habitantes más débiles o minorías: ancianos, enfermos, discapacitados, homosexuales, pobres, etc., y también a los pensadores de izquierda u opositores.
ADOLF HITLER HIZO DEMASIADO RUIDO
Fueron muchos los factores por los cuales Hitler pierde la Segunda Guera Mundial, y fracasa en su deseo de dominar el Mundo, pero indudablemente al quedar Europa arrasada, cultural, económica y humanamente, difícilmente sea olvidada . . .
Las guerras, además de injustas, crueles e insensatas, son ruidosas.
Los exterminadores contemporáneos, líderes con mucho poder y sostenidos por el poder económico son más sofisticados y silenciosos, y utilizan a la Democracia como instrumento para cumplir con sus objetivos.
Algunos (Trump, Putin, Netanyahu), todavía están haciendo demasiado ruido, tratando de tapar con la música del relato falaz y contradictorio: «lo hacemos por el bien de la Humanidad»…
Ahora los exterminadores, se dieron cuenta que gastar balas no tiene sentido… gastar construyendo crematorios, sale caro…
Sale más barato exterminar a los pueblos matándolos de hambre, enfermedades (sin vacunas y destruyendo el sistema de salud), eliminando fuentes de trabajo, o creando luchas fratricidas…
Aprendieron bien los Señores Feudales, Reyes o Titiriteros.
Y son tan astutos, que ni siquiera se ensucian las manos con sangre: ¿para qué?, si tienen a sus lacayos capaces de hacer el trabajo sucio, por dos o tres chirolas o una fotito en la última página de la Revista «Forbes»…
Y aún más: algunos permanecen en el anonimato y los más conocidos son admirados por su capacidad para hacer negocios, enriquecerse, sin explicar cómo obtuvieron sus riquezas, mientras gran parte de la Humanidad muere de hambre, de enfermedades, en las guerras, en un Mundo cada vez más desigual e injusto.
LA CURA DE LA CU(LTU)RA
¿Y cómo pensar un mundo mejor sin caer en una ilusión carente de sentido?
Acá no es «muerto el perro, desapareció la rabia».
Los títeres, los lacayos, los bufones: podrán cambiar, caer, desaparecer…
Pero el Rey, el Sr. Feudal, dueños de la bolsa y de la vida podrán morir, pero les sucederán otros de su mismo linaje y estirpe.
¿Será esta realidad una sierra sin fin?
¿Será el «eterno retorno» nietzscheano, o el «eterno retorno» como mito, de Mircea Eliade?
¿O las «Ruinas circulares» borgianas?
¿Cómo curar la Cultura desde nuestra microscópica “Esfera de Pascal”?
Si subjetivamente hemos perdido el Paraíso (5), ¿Cómo recuperar ese pedacito de nuestra historia personal, y curar una Cultura que está enferma e infectada, de egoísmo, irracionalidad, odio y ambiciones desmedidas?
Con la esperanza no alcanza. Es necesaria, pero no suficiente.
Entonces necesitamos un Luis Pasteur: porque si muerto el perro, no desaparece la rabia, se necesita una vacuna, para romper con lo que decía John Rockefeller, uno de los Señores Feudales que vivió entre los Siglos XIX y XX:
«El crecimiento de un gran negocio es simplemente la supervivencia del más apto”.
Para descubrir la vacuna Luis Pasteur leyó, investigó, miró a través del microscopio… horas de trabajo físico e intelectual.
Quizás desde nuestra pequeñísima esfera, tengamos que hacer lo mismo…
Trabajar, investigar, estudiar, llevar adelante nuestra pequeña o grande batalla cultural, unirnos comunitariamente, desarrollar el pensamiento crítico, apostar a la solidaridad, afianzar el lazo social, y sobre todo no ser indiferentes a lo que pasa a nuestro alrededor, y no dejar de pensar que:
“Nada de lo humano me resulta ajeno». (6)

La imagen corresponde a la caricatura de Rockefeller de 1901 en la revista Puck. Su filosofía empresarial se basaba en un ideal de profesionalismo, dado que creía y aplicaba la idea de que solo los mejores, con más experiencia, con más títulos y mejor preparación y determinación, debían trabajar para él. Esta filosofía se complementaba con su ideal de dominación y crecimiento ilimitado de sus negocios. Creando así una idea general basada en el darwinismo social, bajo la clásica creencia de que solo los mejores triunfan.
notas:
(1) FREUD, Sigmund. “El porvenir de una ilusión” (1927). Obras Completas. Volumen XXI. (Pág.8). Amorrortu Editores. Buenos Aires, 1986.
(2) Este subtítulo lo tomo del Ensayo de Sigmund Freud, publicado en 1905.
(5) FREUD, S. “El chiste y su relación con el inconsciente” (1905). Obras Completas. Volumen VIII. (Págs..18-21). Traducción José Luis Etcheverry. Buenos. Amorrortu Editores. Bs. As., 1986
(4) FREUD, Sigmund. “El porvenir de una ilusión” (1927). Obras Completas. Volumen XXI. (Pág.8). Amorrortu Editores. Buenos Aires, 1986.
(5) A uno de los conceptos de Freud “El Yo Ideal”, se lo piensa “un Paraíso perdido”, en tanto es ese momento ideal en que el bebé gozaba de todas las atenciones porque se lo consideraba “His Majesty the baby” (“Su Majestad el bebé”). [En “Introducción del Narcisismo” (1914). To. XIV. (Pág, 88). O.C., A.E.]. (6) Frase dicha por Creme, un personaje de la Comedia escrita por Publio Terencio Africano, “El enemigo de sí mismo” (Año 165 a.C.).
(6) Frase dicha por Creme, un personaje de la Comedia escrita por Publio Terencio Africano, “El enemigo de sí mismo” (Año 165 a.C.).