La Isla de los Estados, llave oculta del Atlántico Sur y el camino a la Antártida

por Oscar Armanelli

A simple vista, en los mapas de la Patagonia austral, la Isla de los Estados parece poco más que un apéndice montañoso, salvaje y azotado por los vientos, recostado al este de la Península Mitre. Sin embargo, en el tablero de ajedrez geopolítico del Atlántico Sur, este archipiélago representa mucho más que una reserva natural o el escenario legendario del “Faro del Fin del Mundo”. Es, en rigor, un pivote estratégico fundamental para la soberanía argentina y el control de las vías navegables hacia el continente blanco.

Mapa de la Isla de los Estados. (Fuente: Áreas Costera y Marítimas protegidas de Argentina, disponible en:  https://ampargentina.org/areas/isla-de-los-estados/)

En el debate de las relaciones internacionales y la geoeconomía, la posición de los territorios nunca es neutra. Históricamente, la Argentina ha sostenido su presencia austral bajo el principio indiscutido de la demarcación oceánica consagrada desde el Tratado de Límites de 1881: el espacio al oriente del cordón insular pertenece de manera irrenunciable al Océano Atlántico y a la jurisdicción de la provincia de Tierra del Fuego.

No obstante, en círculos académicos y doctrinarios del vecino país de Chile han germinado con frecuencia diversas hipótesis sobre la delimitación entre el Atlántico y el Pacífico. Teorías que ensayan «zonas de transición», dinámicas de corrientes marinas o proyecciones bioceánicas que buscan deslizar la influencia del Pacífico más hacia el oriente.

¿Por qué esto no es una mera discusión de geógrafos? Porque diluir la frontera oceánica en torno a la Isla de los Estados abriría una brecha jurídica que afectaría de lleno la proyección del mar territorial, la Zona Económica Exclusiva y los derechos sobre la plataforma continental argentina en la antesala del Paso de Drake; ahí radica el meollo de la cuestión: la logística antártica.

Para la República Argentina, llegar a sus bases antárticas y operar en el Mar de Weddell requiere de rutas marítimas fluidas, seguras y libres de disputas jurisdiccionales. Navegar desde Ushuaia bordeando el Estrecho de Le Maire y utilizando el amparo geográfico de la Isla de los Estados es la arteria atlántica por excelencia. Garantizar que esas aguas sean indiscutiblemente atlánticas y argentinas es lo que asegura que el país mantenga su ventaja natural como la principal puerta de entrada global al Continente Blanco.

Frente a cualquier pretensión teórica de reinterpretar los límites de los océanos, la respuesta argentina debe seguir siendo la del ejercicio pleno de la soberanía funcional. Esto no se logra únicamente con declaraciones diplomáticas, sino con presencia efectiva: la vigilancia ininterrumpida desde el Apostadero Naval Puerto Parry de la Armada Argentina, el monitoreo del tráfico marítimo, la investigación científica activa y una gestión ambiental ejemplar. La Isla de los Estados no es un peñasco aislado en el extremo del mapa, es el centinela del Atlántico Sur, el guardián de nuestros accesos polares y un recordatorio de que la defensa del territorio nacional se juega, día a día, en la firmeza con la que protegemos nuestros mares.

Importancia para la futura Directiva Política de Defensa Nacional

La inclusión de la posición de la Isla de los Estados, la seguridad del Estrecho de Le Maire y la protección de las rutas atlánticas hacia la Antártida resultan fundamentales y prioritarios para la formulación de la próxima Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN).

Desde la perspectiva de la Defensa Nacional y el planeamiento estratégico militar, existen argumentos clave que justifican su incorporación explícita:

1. Alineación con el escenario geopolítico del Atlántico Sur, a la luz que las últimas DPDN y los decretos reglamentarios de la Defensa Nacional vienen enfatizando el carácter prioritario del Atlántico Sur, la Plataforma Continental y la Antártida como un único espacio geopolítico integrado. La Isla de los Estados actúa como la llave de control del Estrecho de Le Maire, garantizando la libertad de maniobra de la Flota de Mar y del sostén logístico antártico desde la Patagonia hacia el sector antártico. Darle entidad en la DPDN refuerza la postura defensiva contra cualquier intento extrarregional o limítrofe de reinterpretar los límites oceánicos o el régimen de navegación en la confluencia Atlántico-Pacífico.

2. Definición del espacio de interés estratégico y control del tráfico marítimo, porque la DPDN es el documento que orienta el Planeamiento Estratégico Militar; el incluir este nodo geográfico justifica y prioriza, las capacidades operativas mediante la asignación presupuestaria y equipamiento para el Puesto de Vigilancia y Control del Tráfico Marítimo en Puerto Parry (Armada Argentina); posibilitaría el control de pasos obligados (Chokepoints), al garantizar la vigilancia electrónica, radar e hidrográfica sobre el Estrecho de Le Maire e invocar la soberanía funcional sobre los servicios de Búsqueda y Rescate (SAR) frente al Paso de Drake.

3. Disuasión y rechazo a las tesis de penetración oceánica, en el marco de la estrategia defensiva de disuasión, la DPDN debe fijar postura clara frente a doctrinas o jurisprudencias de terceros Estados que intenten deslizar la influencia del Pacífico hacia el oriente de la masa fueguina. Señalar la inviolabilidad del vector Isla de los Estados – Península Mitre como límite del Atlántico Sur brinda el paraguas normativo que la Cancillería y las Fuerzas Armadas necesitan para sostener el principio de exclusividad oceánica.

4. Garantía del sostén logístico antártico, dado que el Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) ejecuta el Plan Anual Antártico abasteciendo bases permanentes y temporales, la DPDN debe asegurar las líneas de comunicación marítimas (SLOCs). La ruta que bordea la Isla de los Estados es la vía atlántica por excelencia; fijarla como prioridad de la Defensa garantiza que el Estado mantenga la autonomía de su proyección polar sin depender de pasos u homologaciones de terceros países.

Isla de los Estados vista desde la Isla Observatorio

En síntesis, llevar este planteo a la próxima DPDN transforma una discusión geográfica/doctrinal en un lineamiento de política de Estado vinculante, orientando el adiestramiento de las Fuerzas Armadas, las inversiones en infraestructura de vigilancia marítima en Tierra del Fuego y el posicionamiento estratégico de la Argentina en el Cono Sur.

El General (r) Oscar Armanelli es Doctor en Ciencia Política y en Defensa Nacional