EL ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR Y LA INFLACIÓN

por Enrique Arónica

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide la evolución promedio de los precios de un conjunto determinado de bienes y servicios del consumo de los hogares residentes en determinadas áreas urbanas.

Es un indicador que intenta a través de un único valor mensual, reflejar un aspecto de la economía muy importante y sentida por la población, como lo es la variación de los precios.

El resultado mensual del IPC es un valor absoluto (promedio ponderado de precios), aunque es común su divulgación a través de su variación porcentual respecto del mes anterior, y en algunos casos la variación interanual.

El IPC provee información relevante para diferentes fines:

  • Muestra la variación promedio de precios de un conjunto de bienes y servicios
    representativos del consumo de los hogares.
  • Se utiliza como medida de la inflación del país y se aplica en la determinación
    de políticas económicas y monetarias, obligaciones contractuales, alquileres,
    tasa de interés y remuneraciones.
  • Es una herramienta útil para analizar series económicas a precios constantes.
  • Tiene incidencia directa en la elaboración de los índices de pobreza y de
    indigencia.

Muy frecuentemente, se considera erróneamente al IPC como un indicador del
Costo de Vida, concepto éste mucho más amplio, ya que refleja la variación de los
gastos que el consumidor debe realizar para mantener su nivel de satisfacción o su
nivel de vida.
Una primera consideración, es que el IPC no considera todos los gastos que el
consumidor realiza para mantener su nivel de vida. Por ejemplo, pagos de intereses
bancarios y no bancarios, impuestos no incluidos en los precios de bienes y
servicios de consumo, aportes jubilatorios, donaciones o transferencias a otros
hogares, entre otros.
Otra diferencia a destacar con el comportamiento del Costo de Vida de las personas,
es que el IPC no refleja los cambios permanentes en las pautas de consumo que sí
practican los consumidores continuamente. Por ejemplo un consumidor, puede
seguir comprando la misma cantidad periódica de un determinado artículo, por
ejemplo camisas, pero cambió a una marca de mayor calidad y en consecuencia de
mayor precio, por lo que, el Costo de Vida se le incrementó aunque no ocurran
aumentos en los precios ni en las cantidades consumidas. El IPC no detecta los
cambios en la calidad de los artículos.
Por los motivos comentados, las ponderaciones (cantidades relativas de los gastos)
de los bienes y servicios varían permanentemente, evidenciando las preferencias de
los consumidores en cada momento. Estas variaciones de las ponderaciones no
pueden ser captadas por el IPC continuamente, salvo cada tantos años cuando se
realiza la Encuesta de Gastos de Hogares y se actualiza el sistema de
ponderaciones que constituye la llamada “canasta” del consumidor, por lo que es
incorrecto considerarlo como un indicador del costo de vida.

En un principio la “canasta” estuvo clasificada en nueve niveles de desagregación
principal, pero en la actualizad el INDEC adoptó, por recomendación de Naciones
Unidas, la “Clasificación del Consumo Individual por Finalidad” con un primer nivel
de desagregación conformado por un total de 12 “divisiones” que se presentan a
continuación con su correspondientes ponderaciones.

¿Cómo se interpretan las ponderaciones? Por ejemplo significa que el gasto en el
rubro alimentos y bebidas no alcohólicas representa en promedio el 23,4% del
gastos total del hogar. Y así sucesivamente con el resto de las “divisiones”.

A su vez las “divisiones” se subdividen en otros niveles inferiores hasta llegar a la
categoría de mayor detalle, denominada “variedad”. A modo ilustrativo se expone el
siguiente ejemplo.

En el menor nivel, “variedad”, los artículos contemplados alcanzan la cantidad de aproximadamente 440 artículos. Por cada uno de los rubros jerárquicos se establece la ponderación correspondiente y se calculan las variaciones mensuales de precios.

El índice que generalmente se difunde en los medios es el de Nivel General Total Nación.

Para una comprensión más accesible, el índice puede expresarse de la siguiente manera. Se considera que el período es el mes actual, el que se acaba de completar y se desea calcular el valor del índice.

Se observa que las cantidades consumidas (ponderaciones) permanecen constantes a través del tiempo. Sólo se van actualizados los precios de los artículos en cada período mensual a medir.

El índice es la relación entre, el numerador que representa el gasto promedio vigente en el mes de medición de un hogar, respecto del denominador que representa el gasto promedio vigente en el mes base, ambos ponderados por el sistema fijado por la ENGH del período 2004-2005.

Operando sobre el índice de Laspeyres, se puede expresar también de la siguiente manera.

La Encuesta de Precios se realiza durante todos los meses en todo el país mediante un relevamiento de precios en 39 aglomerados urbanos seleccionados teniendo en cuenta la representatividad proporcional provincial y regional. La cantidad de informantes es de aproximadamente 500 supermercados y supera los
16.200 negocios tradicionales.

Los aglomerados urbanos se encuentran distribuidos en 6 regiones. Cuyo, Gran Buenos Aires, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia.

En primer lugar se calcula el índice de los niveles superiores de cada región y luego se construye el índice con cobertura nacional mediante la suma ponderada de los índices regionales.

Otro problema sin solución, es fijar el precio de un producto o variedad que ha desaparecido del mercado.
De todas maneras, a pesar de estas limitaciones e inconvenientes que presenta el Índice de Laspeyres, es el más aconsejado, tal las recomendaciones metodológicas proporcionadas tanto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y como por la Comisión de Estadística de Naciones Unidas.

Es por ello, que periódicamente, cada cierta cantidad de años, debe actualizarse el conjunto de productos y variedades y sus correspondientes ponderaciones de gastos relativos en los hogares.

La Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGH) 2017-2018 se llevó a cabo entre noviembre de 2017 y noviembre de 2018 en convenio con las direcciones provinciales de estadística de todo el país.
La muestra definitiva de 44.922 hogares, se obtuvo sobre localidades de más de 2.000 habitantes del país, distribuidas proporcionalmente en 6 regiones como en la encuesta anterior. A saber, Cuyo, Gran Buenos Aires, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia.

También, los bienes y servicios de consumo se agrupan en las mismas 12 divisiones. Dando como resultado la siguiente estructura de ponderaciones.

ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE AMBAS ENCUESTAS

Se observan aumentos significativos de una encuesta a otra en las ponderaciones de los siguientes servicios:

  • Vivienda, agua, electricidad, gas, y otros combustibles, de 10,5 a 14,5 %.
  • Transporte, de 11,6 a 14,3%.
  • Comunicaciones, de 2,8 a 5,2%.

Los tres servicios que más aumentaron su participación (ponderación) en el consumo del hogar, de la encuesta 2004-2005 a la de 2017-2018, son justamente las que más aumentos de precios sufrieron durante el gobierno de Milei.

Por ejemplo, los precios en los rubros señalados, la inflación resultante desde Ene2024 a Ene-2026 inclusive, según el IPC, fueron de las más elevadas, resultando.

  • Vivienda, agua, electricidad, gas, y otros combustibles: 410%.
  • Transporte: 222%.
  • Comunicaciones: 301%.

Significa que los servicios mencionados más subponderados al utilizar la vieja canasta, son los que más aumentaron sus precios durante el periodo Ene-24 a Ene-26.

Tomando como ejemplo el rubro Vivienda, agua, electricidad, gas, y otros combustibles, el aumento de costo para los hogares fue del 410% y se le dio una participación 10,5% en el cálculo del IPC, cuando su participación debería haber sido del 14,5%

Por último, la variación del IPC con la canasta que utiliza el gobierno, duramente su gestión, desde 01/01/2014 hasta 31/01/2016, resultó ser del 195%, mientras que si se aplicara la canasta 2017-2018 más actualizada y realista la variación da 226%. Es decir, 31 puntos porcentuales más elevada

Este mal uso y abuso de las estadísticas oficiales, ha llevado preocupación a la comunidad estadística en general, tal es así, que la Sociedad Argentina de Estadística (SAE) recientemente ha emitido un comunicado expresando “su preocupación por la decisión del Poder Ejecutivo de no publicar el 10 de febrero, tal como había sido anunciado, el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC enero 2026), con las ponderaciones actualizadas a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGH 2017/18)”. Además manifiesta “Esta decisión implica haber actuado sobre la independencia de la institución oficial encargada de producir y divulgar la información pública de acuerdo con la Ley N° 27.275 de Acceso a la Información Pública”.


Por lo tanto los resultados del IPC durante ese período están fuertemente subvaluados. Es lógico pensar que ese sea el motivo por el cual Milei se resista a cambiar las ponderaciones de consumos del IPC, en su afán de poder mostrar un supuesto “éxito” en su política antiinflacionaria.

Además, se debe considerar que durante el período transcurrido desde la confección de la canasta, años 2017-2018 a la actualidad, han ocurridos cambios en las pautas de consumo de la sociedad, y por lo tanto el problema del desfasaje en los consumos relativos sea aún más agudo, por lo que, ameritaría realizar una nueva ENGH.