DONDE ESTAMOS Y HACIA DONDE QUEREMOS IR

APORTES PARA EL DEBATE DEL PERONISMO Y DEL CAMPO NACIONAL Y POPULAR

Documento de La Corriente Nacional de la Militancia (julio 2026)

Ningún proyecto político puede dar respuesta al presente y construir futuro si no comprende las transformaciones de su tiempo y se plantea objetivos claros. Este documento expresa la mirada de quienes integramos La Corriente Nacional de la Militancia, con el objetivo de aportar elementos que nos permitan abrir el debate para construir propuestas acordes a estos nuevos tiempos y orientar la acción militante en esta etapa.

La Corriente Nacional de la Militancia es un espacio federal que expresa un compromiso político y tiene convicciones que se sostienen a lo largo del tiempo. Nuestra base son los valores que hicieron del peronismo un movimiento nacional y popular. Nacimos en 2010. Fuimos protagonistas de los 12 años de gobierno de Néstor y Cristina, acompañando cada una de las decisiones que se impulsaron durante esa década. Estuvimos desde el primer día enfrentando el gobierno de Mauricio Macri; defendimos a Cristina ante la persecución política y judicial a la que la sometió el macrismo. En 2019 participamos de la reunificación del campo nacional y popular que nos permitió recuperar el gobierno nacional. Y desde el 10 de diciembre del 2023, nos paramos en una vereda antagónica al gobierno de Milei, advirtiendo que se venían épocas difíciles para los argentinos por la crueldad del programa libertario.

No especulamos. Continuamos con el mandato fundacional que Néstor nos legó. Solemos decir que no se trata de ser políticamente correctos, sino que debemos ser ideológicamente correctos. Reivindicamos el carácter federal de nuestra organización y el compromiso militante de todas nuestras compañeras y compañeros, a lo largo y ancho del país.

Hoy, el peronismo y el campo nacional y popular necesita construir una estrategia política capaz de defender los intereses de la Argentina, recuperar un proyecto de desarrollo con justicia social y fortalecer una alternativa que nos incluya a los 46 millones de argentinos y argentinas. Necesitamos volver a creer que es posible y que podemos hacerlo.

En este sentido, comprender el presente es el primer acto de responsabilidad con el futuro. Estamos viviendo en un mundo que atraviesa profundos y acelerados cambios. Creemos que los momentos de mayor incertidumbre también son momentos de definiciones. Podemos hacer de este tiempo una oportunidad para que Argentina crezca y se desarrolle, sin dejar a ningún compatriota afuera.

Este documento es una síntesis de nuestro análisis sobre la coyuntura que estamos atravesando, desde el plano internacional hasta la realidad nacional, desde la geopolítica hasta la economía y la sociedad; identificando algunos de los desafíos que enfrenta el peronismo y proponiendo algunos ejes para el debate. Siempre desde una perspectiva que reafirma nuestra identidad como argentinos y argentinas y reconociendo nuestra historia, porque sólo una sociedad que sabe quién es y que defiende sus propios intereses puede decidir con libertad el rumbo de su futuro.

GEOPOLÍTICA Y SOBERANÍA

Un nuevo orden global

El mundo atraviesa una transformación profunda. El cambio de un orden unipolar a multipolar, las disputas por la hegemonía que acelera la competencia entre dos grandes países (China y EEUU) y las nuevas guerras reconfiguran el escenario geopolítico. A esto se le suma la competencia por los desarrollos tecnológicos y el avance de la inteligencia artificial, la disputa por los recursos estratégicos (fuentes de energía, agua, alimentos, minerales críticos) y el control de los datos. Sin dudas asistimos a una redefinición del poder global.

Argentina posee recursos estratégicos, capacidades científicas y una tradición política que le permitirían ocupar un lugar relevante. Sin embargo, el gobierno nacional ha elegido un camino exactamente inverso: resignar autonomía, debilitar el Estado y subordinar el interés nacional a agendas que se definen lejos de nuestras fronteras.

La pregunta es qué lugar queremos ocupar en este nuevo orden mundial que se está configurando: ¿un país que desarrolla tecnología y agrega valor o un enclave 5.0 que solo provee recursos?

Milei definió su rumbo. Desde el inicio de su gobierno adoptó una política de alineamiento automático con EEUU e Israel que va en sentido contrario de la mejor tradición diplomática argentina. Para nosotros, el alineamiento automático en un mundo multipolar, es claramente un error estratégico. Creemos en la cooperación y en la integración, pero rechazamos terminantemente la subordinación a intereses extranjeros.

La región sudamericana: nuestro lugar en el mundo

Coyunturalmente, las elecciones de los últimos años configuraron un escenario político en nuestra región en donde 7 de los 10 países sudamericanos tienen gobiernos cuya orientación es de derecha o ultraderecha, y mantienen una alianza con el presidente Trump. Esta foto no debe hacernos perder de vista la polarización existente y tampoco el volumen institucional que aún tienen los espacios de centro izquierda y gobiernos populares en la región.

En las últimas cinco elecciones presidenciales en América del Sur, sólo en Uruguay ganó una fuerza progresista. En las otras cuatro (Bolivia, Chile, Perú y Colombia) ganaron fuerzas de derecha/centroderecha. La coincidencia es que en todas perdieron los oficialismos (salvo en Perú que estaba con un gobierno de transición). En este sentido, compartimos el análisis que observa una tendencia generalizada de voto de castigo y derrota de los oficialismos en la región en estos últimos años, observándose más una alternancia entre oficialismo y oposición que un giro a la derecha.

Estratégicamente, consideramos que Argentina no puede generar más retrocesos en la integración del MERCOSUR, sobre todo en un mundo cambiante y en un momento en que todos los países están siendo atacados por la guerra arancelaria. El MERCOSUR debe ser la matriz a partir de la cual podamos construir acuerdos. En los momentos en que se debaten temas cruciales, es inadmisible que el presidente de Argentina sea el único ausente en las Cumbres de Presidentes. Otro error de la política exterior de Milei.

En cualquier escenario, Argentina siempre debe pensarse en y desde la región sudamericana.

Soberanía es defender lo nuestro

Estamos ante la configuración de un nuevo orden mundial pero la pregunta es la misma de siempre: ¿la Argentina va a decidir su propio destino o lo van a decidir otros? Sabemos que este cambio de época nos exige una reformulación del proyecto nacional, pero también sabemos que la base está en los pilares de nuestra doctrina y en los valores compartidos. Somos herederos de una tradición política que entiende que la Nación no es una abstracción, sino una comunidad de destino. Creemos en una Argentina soberana, socialmente justa y económicamente independiente; en la solidaridad frente al individualismo; en el trabajo como ordenador social y fuente de dignidad; en el desarrollo de la industria, la ciencia y la tecnología; en un Estado eficiente para conducir estratégicamente el desarrollo. Esos valores no pertenecen al pasado: son la base desde la cual la Argentina debe enfrentar los desafíos del siglo XXI.

En este contexto tenemos el desafío de reconstruir el peronismo en el campo nacional y popular y pensar un proyecto de país que contemple este escenario. Para nosotros no hay futuro posible para una Nación que renuncia a su identidad, ni desarrollo para un pueblo que deja que otros decidan su destino.

ECONOMÍA Y SOCIEDAD

Argentina, no lo entenderías. La destrucción de Milei

Mientras que en el mundo los países desarrollados protegen a sus industrias, incentivan el desarrollo de sus sistemas científicos y tecnológicos en vinculación con el sector productivos y buscan aumentar valor agregado, Milei va en sentido contrario.

El gobierno libertario destruye la industria nacional, fomenta la apertura indiscriminada de exportaciones, reprimariza la economía, desfinancia el desarrollo de la ciencia y la tecnología, debilita el sistema universitario e intenta la extranjerización y/o privatización de capacidades estratégicas que deberían estar orientadas desde el Estado. El intento de desnacionalización de nuestros recursos y el intento sistemático de entrega de territorios soberanos es total.

La economía de Milei no está pensada para el crecimiento de Argentina como país ni para un desarrollo que incluya a los 46 millones de habitantes que habitamos este suelo. Aquí, mientras “el mercado” festeja, la gente en el supermercado sufre.

Los números del crecimiento económico, sostenido en tres sectores primarios y que no generan ocupación intensiva de mano de obra, contrastan con la caída del poder adquisitivo y el empeoramiento de las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad argentina, especialmente de la clase media y la clase trabajadora que se está empobreciendo, y la destrucción de las pequeñas y medianas empresas. La economía vinculada al mercado interno sufre la baja del consumo y la importación indiscriminada de bienes, que trae como consecuencia un enorme industricidio: desde que asumió Milei cerraron más de 26.000 empresas. Y se perdieron más de 350.000 empleos.

A dos años y medio de gestión, no hay ninguna medida de Milei que haya sido destinada a mejorar la vida cotidiana de los argentinos y argentinas. El salario perdió poder adquisitivo; hay miles de trabajadores que perdieron su empleo y los que aún lo tienen viven con miedo a perderlo; los jubilados y pensionados tienen ingresos paupérrimos; la desigualdad aumentó.

En contraste, aumentó la rentabilidad de las empresas más grandes; disminuyeron el impuesto a bienes personales y volvieron aplicar el impuesto a las ganancias a los trabajadores de la cuarta categoría; bajaron derechos de exportación; propiciaron el RIGI y el Super RIGI con reducciones impositivas, eliminación de tasas aduaneras y disminución de aportes patronales para los ya ricos y extranjeros. Hasta en lo gestual se nota el sesgo del gobierno. Hemos visto al presidente reunido innumerables veces con sectores empresarios, asistiendo a conferencias económicas, pero nunca, nunca se lo vio reunido con trabajadores o visitando una pyme industrial.

En el orden de la “moral como política de Estado” los que dijeron que venían a terminar con “la casta” mostraron ser la peor parte de la verdadera casta que se enriquece a costa del sacrificio y el esfuerzo de la mayoría de los argentinos, de la destrucción de la industria nacional y de la entrega de nuestra soberanía. El caso Adorni es el botón de la muestra: además de corruptos y ladrones, son mentirosos.

En síntesis, los argentinos están siendo destinatarios del ajuste más brutal que se recuerde. El gobierno de Milei está realizando una enorme transferencia de ingresos hacia los sectores concentrados de la economía. Todas las medidas económicas que toman y las reformas normativas que hacen son trajes a medida para los nuevos amigos del presidente y los funcionarios que usan al Estado para enriquecerse y hacer negocios.

El resultado es una Argentina cada vez más desigual. Mientras una minoría gana, la mayoría pierde. Mientras algunos multiplican activos financieros, millones de trabajadores ven que sus salarios no alcanzan para llegar a fin de mes. Mientras a capitales extranjeros les ofrecen facilidades de inversión (que son un regalo que nadie pedía), miles de empresas nacionales están fundiéndose.

Milei es el presidente de un gobierno corrupto y entreguista que gobierna solo para los ricos de la Argentina.

Es toda de Milei (y para sus amigos ricos)

Que Milei es el responsable de la situación económica actual no es novedad. Lo novedoso es que cada vez más argentinos sienten que el esfuerzo que están haciendo no tiene sentido, que el futuro es incierto, que su trabajo está en riesgo y que los beneficios no llegan a quienes hacen el sacrificio cotidiano.

De la mano del “Milei gobierna para los ricos” se consolida la idea que el esfuerzo realizado no es compartido. La sociedad argentina está entrando en una nueva etapa frente al gobierno de Javier Milei. Ya no se trata solamente de la crisis del “supermercado”. Lo que empieza a agotarse es la expectativa.

En octubre de 2025 la situación material de las familias ya estaba complicada: la mayoría no llegaba a fin de mes, debía ajustar gastos, resignar consumos y convivir con niveles crecientes de endeudamiento. Sin embargo, todavía existía una parte de la sociedad dispuesta a sostener el esfuerzo con la esperanza de que más adelante llegara una mejora. Hoy esto se modificó.

Por otro lado, cada día es mayor la preocupación por perder el trabajo. El problema de esto, además de la angustia diaria con la que tienen que convivir quienes lo sufren, es que cuando una sociedad empieza a sentir que puede perder el empleo, cambia su comportamiento económico, reduce consumos, posterga proyectos y entra en una lógica defensiva.

Un tercer elemento, triste creación de este gobierno libertario, tiene que ver con el endeudamiento familiar. El fenómeno ya no aparece asociado a una emergencia puntual sino a una forma permanente de supervivencia. El endeudamiento no es para gastos suntuosos o bienes durables, es para llegar a fin de mes, para comer, para cubrir gastos presentes.

Las variables totemizadas por Milei (superávit fiscal y baja de la inflación) parecen no ser suficientes a la hora de cosechar legitimidad social. Mas del 60% de la sociedad cree que este modelo los dejó atrás. Que es un modelo que beneficia a unos pocos, que son los que más tienen. Milei ya no es el depositario de las expectativas y esperanzas de la sociedad argentina.

Nuestro desafío es representar a esa parte de la sociedad que está insatisfecha con el modelo de Milei, que, al igual que nosotros, cree que este no es el camino correcto para el futuro de nuestro país. El bienestar no puede ser un privilegio de pocos, tiene que ser un derecho de todos.

DEMOCRACIA E INSTITUCIONES.

FEDERALISMO. El ajuste sobre provincias y municipios atenta contra el federalismo y el estado de derecho

Además de afectar a los sectores populares y medios de la sociedad argentina, el ajuste mileista ha implicado un inédito recorte de recursos que corresponden a las provincias: se centra en una fuerte reducción de los envíos de fondos nacionales, acumulando una caída que se ha estimado en más de USD 18.000 millones desde diciembre de 2023. Este recorte se ejecuta mediante la paralización casi total de la obra pública, el freno y direccionamiento político de las transferencias no automáticas (Aportes del Tesoro Nacional) y la caída real de la coparticipación por la baja recaudación provocada por la caída de la actividad económica.

Asimismo, tienen un alto impacto en las provincias la eliminación y/o recortes de subsidios nacionales que se reflejan en un aumento exponencial de las tarifas de los servicios públicos. La motosierra sobre los recursos de las provincias golpea duramente a áreas críticas, entre las que se destacan salud, educación, obras públicas y transporte.

Resulta evidente que las medidas de ajuste de recursos que legal o convencionalmente les corresponden a las provincias está asociada con prácticas de disciplinamiento político de los gobernadores y de discriminación hacia aquellos gobiernos provinciales que no se han alineado con el programa ultraderechista del gobierno nacional. La ilegalidad del ajuste en marcha ha dado lugar a la judicialización de los reclamos de las provincias opositoras.

La manifestación más elocuente de esas prácticas ha sido el apoyo de los gobernadores “aliados” a la aprobación en el Congreso Nacional de iniciativas oficialistas que atentan contra los derechos de la mayoría de los argentinos, contra la soberanía nacional e, incluso, contra los intereses de las propias provincias. Tales prácticas implican graves atentados contra el federalismo y están provocando un acelerado proceso de deslegitimación de la política, el deterioro de la calidad de nuestra democracia y la naturalización de la vulneración del estado de derecho.

El escenario de restricción presupuestaria provocado por el ajuste sobre las provincias también tiene implicancias muy graves para los municipios argentinos que son los que, por su cercanía y contacto con la realidad de los pueblos y ciudades de todo el país, enfrentan las demandas más directas de la sociedad. Alertamos sobre la dramática afectación de las capacidades de los gobiernos locales para hacer frente a una cada vez más profunda y generalizada crisis económico-social como consecuencia de las políticas de ajuste fiscal.

Cristina y la (in) justicia como disciplinamiento político

La condena contra Cristina Fernández de Kirchner, surgida de un proceso judicial que acumula irregularidades, constituye un grave antecedente para la democracia argentina. No sólo representa una injusticia hacia una de las dirigentes políticas más importantes de la historia argentina, sino que consolida la utilización del Poder Judicial como herramienta de persecución y disciplinamiento político.

La alevosía de la persecución política y judicial encuentra un nuevo capítulo en el empeoramiento de sus condiciones de detención. Cristina es inocente y debe estar libre. El peronismo y la futura coalición nacional y popular deben comprometerse con este objetivo. Es imposible pensar que en un futuro gobierno nacional y popular, Cristina no sea puesta en libertad. Pensar lo contrario sería como si, en 1973, el peronismo triunfante en las elecciones hubiese mantenido la prohibición de regresar al país al General Juan Domingo Perón.

Las elecciones del 2027

Lo que se juega en las elecciones de 2027 no es una simple alternancia de gobiernos. Estamos atravesando un cambio de época. Y cada cambio de época obliga al Movimiento Nacional a volver a formular una respuesta histórica, como la que dio Perón en 1945.

Todavía no sabemos con qué reglas vamos a jugar. Mientras el gobierno nacional intenta acomodar al cabeza al sombrero y negocia su reforma electoral, nosotros sostenemos que hay que mantener la herramienta de las PASO, postura política que hemos expresado también en otras oportunidades.

Milei sí sabe que tienen que jugar todo para ganar en primera vuelta porque el rechazo creciente que existe hacia su gestión lo llevaría a perder el balotaje.

Por otro lado, la reciente eyección de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y el ascenso de Diego Santilli deja un gobierno más pintado de amarillo que de violeta, con un presidente más debilitado: en dos años y medio de mandato, cuatro Jefes de Gabinete pasaron el gobierno y esta es la primera vez que el designado no pertenece a su círculo más cercano. La fotografía del gabinete de ministros actual indicaría que derecha y ultraderecha argentina compartirían lista y candidatos para las elecciones del 2027.

PERONISMO PARA AMAR

El desafío del peronismo: unidad y amplitud

Sostenemos que la unidad es necesaria e imprescindible. Sabemos que la unidad no garantiza la victoria, pero la división consagra la derrota. La unidad no es una consigna. Es un acto de responsabilidad histórica. No planteamos una unidad de cúpula dirigencial, queremos unirnos en la representación política y definir de qué manera vamos a cumplir con las demandas de la sociedad.

Respecto a la amplitud, debemos construir una coalición lo más amplia posible. Sabemos que no alcanza sólo con el PJ, necesitamos amplitud para construir una mayoría nacional que debe organizarse en torno a una base común. Tenemos enfrente a una fenomenal coalición de poder: partidos políticos de derecha y ultra derecha, el gobierno nacional, apoyo de grupos económicos, apoyo internacional. Merece que nosotros demos una respuesta acorde a la envergadura del desafío.

Creemos que, si en las próximas elecciones generales el peronismo se presenta dividido, la reelección de Milei está garantizada. El pueblo argentino no nos perdonara que no hayamos hecho todo lo posible para terminar con el experimento libertario en la Argentina.

Unidad y la amplitud por si solas no son suficientes para ganar las elecciones. Además, el peronismo debe volver a ser depositario de los mejores sueños de los argentinos. Tenemos que convocar épicamente a la reconstrucción de la Patria. Para esto debemos ser capaces de representar los valores que nos unen como argentinos, muchos de los cuales se expresaron en las calles en estos últimos años.

EL FUTURO YA LLEGÓ

Los desafíos del próximo gobierno nacional y popular

La entrega de recursos estratégicos, la dependencia creciente del endeudamiento externo, la extranjerización de áreas sensibles de la economía y la subordinación de decisiones nacionales a intereses financieros internacionales del gobierno de Milei configuran un proceso que muchos argentinos percibimos como una lisa y llana entrega de nuestra soberanía. Todo esto configura un escenario que representará un gran desafío de gestión para el próximo gobierno.

La Argentina, que históricamente se caracterizó por la movilidad social ascendente, su clase media y la defensa de la industria nacional, corre el riesgo de convertirse en una economía primarizada, dependiente y desigual, más parecida a las experiencias latinoamericanas de concentración extrema de riqueza que al país de integración social que supimos construir.

No se trata de volver para estar. Debemos volver para reconstruir el tejido social, para recuperar ingresos de los trabajadores y los jubilados, para defender nuestra soberanía y recuperar el sentido de la palabra patria, para impulsar un desarrollo que contemple la industria nacional, la ciencia y la tecnología, que aborde el federalismo, la integración latinoamericana, que haga de la causa Malvinas una política de Estado, que recupere capacidades estatales que permitan cumplir con las cosas básicas que todo Estado debe garantizar, empezando por la salud, la educación y la administración de justicia. Los primeros cien días de gobierno serán clave.

Compartimos algunas ideas que consideramos relevante para debatir propuestas concretas y de cara al futuro:

El trabajo y la IA: uno de nuestros grandes desafíos

La inteligencia artificial está modificando profundamente el mundo del trabajo. Sin dudas, es uno de los mayores desafíos que tenemos. Algunos trabajos desaparecerán, muchos otros se reconvertirán y surgirán nuevas ocupaciones que hoy apenas comenzamos a imaginar. Cambiarán las formas de organización del trabajo y se necesitarán nuevas capacidades e inversiones. En un mercado de trabajo como el nuestro, es urgente pensar creativamente soluciones para lo que está llegando. Hay que trabajar para mitigar los efectos negativos y poder identificar los elementos que pueden potenciar y aprovecharse favorablemente.

Recuperar el poder adquisitivo del salario

Una medida inmediata debería ser convocar a la Comisión del Salario Mínimo Vital y Móvil, con la decisión de establecer un aumento del mismo y por consiguiente provocar una elevación de toda la escala salarial.

Sistema previsional

Será necesario establecer un aumento de emergencia a jubilados y pensionados.

Al mismo tiempo, la transformación del mundo del trabajo y los cambios demográficos también obliga a repensar el futuro del sistema previsional. Si la inteligencia artificial y la automatización modifican la cantidad y la calidad del empleo, así como las formas de contratación y de generación de ingresos, será necesario debatir cómo garantizar la sustentabilidad de un régimen basado principalmente en los aportes de los trabajadores y empleadores. El desafío no consiste únicamente en asegurar el equilibrio financiero del sistema, sino en preservar el derecho de las futuras generaciones a una jubilación digna. Anticipar estos cambios y diseñar nuevos mecanismos de financiamiento constituye una responsabilidad política ineludible para quienes aspiran a construir un modelo de desarrollo con justicia social.

Justicia impositiva

Que pague más el que más tiene. No podemos seguir subsidiando a los Galperin de la vida. Hoy, las exenciones impositivas o reducción de alícuotas a grandes contribuyentes significan entre 3 y 4 puntos del PBI. Un ejemplo concreto es el de las empresas que se encuentran beneficiadas por la ley de Economía del Conocimiento, entre ellas Mercado Libre. Proponemos recortar entre 1,5 y 2 puntos del PBI y destinarlo a fortalecer el sistema previsional para fondear un aumento de emergencia a los jubilados y pensionados.

Para que paguen más lo que pueden pagar, hay que debatir gravámenes a las grandes fortunas; a los bienes en el exterior; y a la gran propiedad inmobiliaria. Además, deben perfeccionarse los mecanismos para combatir el contrabando y la subfacturación de exportaciones.

Obra pública: la vivienda como prioridad

La Argentina necesita construir unas 100.000 viviendas por año durante 10 años para amortiguar el déficit habitacional existente. Proponemos crear una arquitectura financiera que nos permita ir acercándonos a ese objetivo con una batería de proyectos que incluya: ejecución de planes de viviendas sociales en colaboración con provincia y municipios; nueva versión del programa Procrear para sectores de clase media; ventas de lotes con servicio; posibilidad de incorporar unidades industrializadas sobre lotes predeterminadas.

Asimismo, creemos que debe reestablecerse el Programa de Integración socio urbana asignándole los fondos correspondientes.

Todos estos programas deberán implementarse con un cuidado ordenamiento territorial, generando previamente y poniendo a disposición suelo urbano para evitar que el esfuerzo vaya a la especulación inmobiliaria, o que se construyan viviendas sin los servicios necesarios.

Poder Judicial

Es uno de los tres poderes del Estado que, a diferencia de los otros dos, nos son elegidos por voto popular, tienen cargos vitalicios, tienen privilegios tributarios (ya que no pagan ganancias) y no rinden cuentas ante la sociedad.

Tres de las reformas que pueden hacerse inicialmente son:

  1. ampliación de la Corte Suprema de Justicia (ampliación de miembros, con criterio paritario y federal)
  2. Designación del Procurador General, limitando la permanencia en el cargo por 9 años.
  3. Ampliar el juicio por jurado a todas las instancias del Poder Judicial

Asimismo, en un contexto de austeridad obligada a toda la sociedad argentina, el Poder Judicial debe colaborar con el esfuerzo nacional utilizando el Fondo Anticíclico que ha constituido desde 2008, con los sobrantes de la asignación presupuestaria que no devuelve al Tesoro como el resto de las jurisdicciones.

Federalismo

La normalización de las relaciones entre el Estado Nacional y las Provincias debe implicar primariamente el restablecimiento del flujo de recursos que por ley o por acuerdos convencionales corresponden a estas. El objetivo del nuevo gobierno en su relación con las Provincias y los Municipios debe ser el de lograr el impulso de un federalismo de concertación que potencie un renovado proceso de desarrollo nacional que impacte positivamente en la totalidad del territorio nacional.

Política Exterior, Defensa Nacional e Inteligencia Nacional

En un escenario internacional convulsionado, la Argentina debe sostener una fuerte defensa de su soberanía nacional, una política exterior autónoma y de protagonismo internacional adecuados a su carácter de potencia media, y un sistema de inteligencia alineado con los intereses nacionales y respetuoso del estado de derecho. Para ello resulta imprescindible revertir las políticas de alineamientos automáticos y subordinaciones estratégicas con potencias extranjeras, y dejar inmediatamente sin efecto las medidas y acuerdos que han sido alcanzados en el marco de esas políticas.

Deberá procederse a la adecuación de las políticas de Defensa Nacional a los postulados de la Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN) establecida por el Decreto 457/2021, el cumplimiento de la Ley FONDEF y la adopción de medidas para ajustar el rol de las Fuerzas Armadas a los consensos democráticos que el gobierno de Milei ha vulnerado.

El restablecimiento de la política de Estado sobre la Cuestión Malvinas, la formulación e implementación de una estrategia integral para el Área Austral del país, la reasunción de los compromisos con los principios rectores de la política exterior argentina, y el restablecimiento de los vínculos con los países de la región y del Sur Global deben tener carácter prioritario y urgente.

CONSIDERACIONES FINALES

La Argentina no necesita volver al pasado. Necesita volver a tener futuro, con un proyecto que incluya a los 46 millones de argentinos y argentinas. Esto no lo hará ni el mercado ni los intereses extranjeros. Será el resultado de una comunidad organizada, un Estado eficiente, un pueblo movilizado y una dirigencia capaz de anteponer el interés nacional a cualquier especulación sectorial.

Cada época obliga a los pueblos a responder una pregunta esencial: ¿quiénes somos y hacia dónde queremos ir? Hoy, cuando el mundo cambia más rápido que nunca y la disputa por el conocimiento, la tecnología y los recursos estratégicos redefine el poder global, la Argentina necesita volver a afirmar su identidad nacional. No para refugiarse en el pasado, sino para encontrar en su historia, en su cultura política y en las mejores tradiciones de nuestro pueblo las herramientas para construir el futuro. Porque sólo los países que conocen sus raíces pueden ejercer plenamente su soberanía y definir un rumbo propio en un escenario internacional cada vez más complejo.

La Corriente Nacional de la Militancia reafirma su compromiso con esa tarea: construir una mayoría política, social y cultural que permita recuperar el gobierno para transformar nuevamente la realidad argentina, con justicia social, independencia económica y soberanía política.

JULIO DE 2026

Este es un documento de trabajo abierto y en permanente construcción, susceptible de incorporar nuevos temas, enfoques y propuestas. Las reflexiones aquí plasmadas no agotan los debates ni los desafíos del presente. Es un punto de partida que invita a sumar ideas.